Santiago Pérez

Abogado. Profesor de Derecho Constitucional. Ha sido director general de Desarrollo Autonómico en el Gobierno de Canarias, vicepresidente del Cabildo de Tenerife, y diputado regional, senador por la isla de Tenerife y concejal del Ayuntamiento de La Laguna.

Bruselas, la Ley del Suelo y los trompeteros de Clavijo

Saben que ese informe -del que solo Clavijo y sus cuates tienen conocimiento- ha sido emitido a requerimiento del Parlamento Europeo, que continúa tramitando una petición de la Plataforma Canarias por un Territorio Sostenible

Una jueza y un Auto

La privación provisional del derecho fundamental a la libertad de “ir, permanecer o partir”, como proclamaba la Constitución francesa de 1791, es una decisión muy delicada

¿Autonómicas, generales o referéndum pactado?

Cuando los partidarios de la independencia de Cataluña anunciaron que intentarían convertir las elecciones autonómicas catalanas en un plebiscito, algunos se rasgaron las vestiduras. Yo no. Nadie podía impedir, ni era ilícito, que los partidos independentistas se presentaran a unas elecciones autonómicas con un único programa: Independencia. Más o menos así ocurrió en las elecciones

Una terminante declaración de independencia

La decisión política adoptada sobre el modo y forma de la existencia estatal, que integra la sustancia de la Constitución, es válida, porque la unidad política de cuya constitución se trata existe, y el sujeto del Poder constituyente puede fijar el modo y forma de esa existencia…

¿Qué margen para el diálogo?

Dónde estamos? No sólo la sociedad catalana está desgarrada. También la española. Me asombra que hasta grupos de wasap, creados por razones ajenas a la política, se desmoronan a propósito de la cuestión catalana. Los independentistas tenían que aprovechar el contexto de la crisis económica. Endosársela a España. Luego tienen prisa. No pueden arriesgarse a

España quebrantada

Quebrantada una vez más. Y no sólo por quienes propugnan la independencia de Cataluña. El nacionalismo suele ser así, para bien o para mal. Y el nacionalismo catalán se sustenta, como casi todos los nacionalismos, en un relato mítico que no resiste el contraste con los hechos históricos. Y como muchos nacionalismos, el catalán ha

España, nación de naciones

La propuesta de Pedro Sánchez -que la Constitución defina a España como nación de naciones- tiene el valor simbólico de expresar una disposición al diálogo con los independentistas catalanes frente al empecinado “cuanto peor, mejor” del PP. Los ciudadanos españoles hemos presenciado cómo el PP y el bloque independentista catalán le han estado dando fuelle

Clavijo, la Ley del Suelo y Las Teresitas

nnn
Pero los mandarines de Coalición Canaria no tienen enmienda; ni siquiera los nuevos, que son en realidad eso: vino del viejo caciquismo en el odre nuevo de la ‘generación clavija’