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Rodríguez: “Las leyes no solo deben prohibir, sino acompañar al fumador”

El presidente de la Red Europea de Prevención del Tabaquismo aplaude que Sanidad plantee aumentar las zonas libres de humo y alerta de las consecuencias de que Canarias tenga el tabaco más barato

Rodríguez, de la Red Europea de Prevención del Tabaquismo, aconseja una subida progresiva en el precio del tabaco. DA
Rodríguez, de la Red Europea de Prevención del Tabaquismo, aconseja una subida progresiva en el precio del tabaco. DA

La prohibición de fumar en terrazas, marquesinas, playas y otras zonas abiertas será una realidad si el endurecimiento de las leyes contra el tabaco, anunciado este mes por la ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, llega finalmente a buen puerto. Esta posible medida ha sido acogida de manera positiva por organizaciones como la Red Europea de Prevención del Tabaquismo, cuyo presidente, Francisco Rodríguez, señala a DIARIO DE AVISOS que servirá para “desnormalizar el consumo y, sobre todo, ayudar a quienes están intentando dejarlo”.

Rodríguez apunta que las leyes no solo deben comprender nuevas prohibiciones, sino que “a los fumadores hay que darles sus propios espacios, porque el tabaco es una droga legal que consumen el 25% de los españoles y que no se puede prohibir totalmente de un día para otro, pero sí hay que regular para que no se fume en sitios donde se molesta a los demás”. Además, el acompañamiento al fumador no debe quedar como algo secundario: “Canarias es de los pocos sitios donde se está financiando y atendiendo a quien quiere dejar el hábito, es el caso del Programa de Ayuda al Fumador de Canarias (Pafcan)”.

Una vez que un fumador tiene el convencimiento de que quiere dejar el hábito, “puede acudir a su médico de familia y será derivado a las unidades de tabaquismo que hay en diferentes centros de salud de las Islas; donde un médico especializado, un enfermero y un psicólogo le asesorarán para que se mantenga abstinente a medio y largo plazo”, explica Rodríguez sobre el Pafcan.

El precio de la cajetilla afecta directamente en el perfil del fumador y el número de usuarios que acaban consumiendo esta droga. “El tabaco tan barato que tenemos en Canarias ha hecho mucho daño, ha provocado que, pese a vivir en islas, con un ambiente más natural y donde se practican deportes al aire libre, se fume tanto como en el resto del país”. En la Península, cada cajetilla ronda los 4,50 euros, mientras que en las Islas la media está en los 2,40 euros. Estos precios están muy alejados de los establecidos por los países de Europa occidental. “En Francia la cajetilla está en 8 euros, la subida allí está siendo progresiva y se espera que aumente hasta los 10 euros. Un año después de que la medida entrara en vigor, 1.000.000 menos de franceses empezaron a fumar”. Los sectores más afectados por el precio del tabaco son aquellos en riesgo de exclusión social y los jóvenes. “En España, el primer cigarrillo se consume a los 13 años; es una edad muy temprana”. Por ello, desde la Red Europea de Prevención del Tabaquismo apuestan por la subida de precio como una medida “eficaz y dirigida especialmente a los sectores más vulnerables”.

Espacios sin humo

La ley antitabaco de 2010 establecía la prohibición de fumar en diferentes espacios como los exteriores de hospitales y en las terrazas parcialmente cerradas con paredes o techos. Esta norma, según Carcedo, se ha venido incumpliendo en los últimos años. “Esto provoca que para acceder a un restaurante tengas que atravesar un auténtico tunel de humo que se forma en las terrazas, mientras que tampoco se está cumpliendo la ley en los exteriores de los hospitales, eso no es ni sano ni agradable”, critica Rodríguez.

Fumar en las playas no está prohibido en España, aunque algunas, como la de Las Canteras en Gran Canaria, se han convertido por votación popular en espacios libres de humo. En Las Teresitas aún es legal fumar, pese a que en 2012 la asociación Nofumadores.org hizo una petición al por entonces alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez.

Respecto a las zonas deportivas, tampoco hay una regulación específica. En el País Vasco sí hay una normativa que prohíbe fumar en recintos deportivos, mientras que el estadio del Fútbol Club Barcelona se unió a la prohibición a petición de sus socios. “Yo creo que el tabaco y la actividad deportiva no pueden ir juntos, no es un buen ejemplo para los jóvenes y no ayuda a la desnormalización del hábito”, resalta Rodríguez.

“España tiene que ponerse las pilas en la lucha contra el tabaco”

Desde la aprobación de la última ley antitabaco en 2010, los expertos señalan que España ha sufrido un estancamiento en esta materia. “Se hacen campañas nacionales por los accidentes de tráfico, pero hace muchísimos años que no veo una por el tabaco, que causa la muerte de 52.000 personas al año”, alerta Rodríguez.