Insoportable
La dacha favorita de Stalin fue el nacionalizado palacio del príncipe Yusúpov, en la península de Crimea. Y ni sus convicciones revolucionarias ni sus actividades genocidas sufrieron por compartir el lujo de la nobleza rusa y utilizar el palacio como residencia habitual de verano y como alojamiento durante, por ejemplo, la Conferencia de Yalta. Claro
