
No tener un techo bajo el que cobijarse es un problema que altera los pilares de la vida de cualquier persona, si a eso se une que el individuo en cuestión presenta algún tipo de problemática de salud mental, la situación se agrava a la hora de proporcionarle una solución. En Santa Cruz, el 25% de las que han utilizado el albergue municipal tiene algún tipo de enfermedad mental, porcentaje al que se suma otro 15% de las atenciones que realiza la Unidad Móvil de Atención (UMA) en los asentamientos de la ciudad. Esto arroja un porcentaje dramático: el 40% de las personas que viven en las calles de la capital tienen problemas de salud mental. Así lo detalló ayer el edil de Asuntos Sociales, Óscar García, en la comparecencia solicitada por IU en la comisión de control para que informara sobre el número de personas con enfermedad mental y ancianos que acuden a ser atendidos en el albergue.
En cuanto a las personas que sin hogar que envejecen en la calle, en 2015 fueron 57 las personas de entre 60 y 80 años las que acudieron al albergue en algún momento y que supone el 20% de la cifra total de usuarios que supera los 300. García detalló que se trabaja para el impulso de un Plan insular, con la colaboración de todas las administraciones, para dar solución a las personas sin hogar, mayores de 65 años o con problemas de salud mental.




