En busca del mejor dique para defender Bajamar

Un laboratorio de Barcelona realiza el ensayo a escala reducida del proyecto diseñado, que se espera que sea la solución definitiva contra los continuos daños que sufre el frente costero por los temporales
El estudio se hace en un canal 2D de oleaje en un laboratorio de Barcelona. / Foto Cedida
El estudio se hace en un canal 2D de oleaje en un laboratorio de Barcelona. / Foto Cedida

Antes de iniciar las obras de reforma y mejora del dique de Bajamar, se realizará en Barcelona un ensayo con un modelo a escala reducida de la propuesta técnica elaborada, con el objetivo de que la propuesta realizada suponga por fin la solución definitiva a los continuos daños que sufre la actual infraestructura y la zona por los temporales que suelen azotar esta zona del litoral lagunero.

Enrique Ripoll es el director técnico del laboratorio de ensayo del Instituto de Hidrodinámica Aplicada, ubicado en Barcelona, donde la empresa grancanaria Congenio Smart Engineering, adjudicataria del estudio por una inversión de 50.236,50 euros, realizará el ensayo. “Se trata de hacer un modelo a escala reducida, es decir, el dique que está diseñando la empresa canaria nosotros lo construimos a escala reducida y lo que hacemos es lanzarle temporales, que se reproducen en un canal de oleaje, y se observa cómo funciona el dique, si hay algo que no funciona, algo que se pueda optimizar, dónde se puede ahorrar… Básicamente consiste en optimizar el dique y asegurar que va a funcionar sin ningún tipo de problema”, explica.

Olas de de diseño
En concreto, se trata de un ensayo 2D en un canal de oleaje donde se analizan aspectos como el impacto del oleaje, los caudales de rebase, las fuerzas, momentos y presiones sobre la estructura o la estabilidad hidráulica de los elementos de la estructura, entre otros. “La empresa Congenio nos pasará el temporal de diseño del dique, con una altura de ola, una duración del temporal y un periodo de oleaje, que meteremos en nuestro programa informático y nuestro sistema generará este temporal”, apunta Ripoll.

La diferencia, según explica el director técnico, entre un ensayo en un canal 2D y en un canal 3D, que también se realizan en este laboratorio de Barcelona, es que en este último “se modela todo el puerto o dique en toda su longitud, mientras que en un canal 2D se coge básicamente una sección del dique y eso es lo que se ensaya”.

En este ensayo del modelo sometido al tipo de oleaje que azota la zona, se tiene que determinar si los bloques de protección deben ser de 30 o de 40 toneladas, por lo que se pondrán a prueba diques a escala con bloques de ambos tamaños. Si el de 30 toneladas no sufre daños, el proyecto final se redactará con bloques de este tamaño. En caso de que este modelo no sea el adecuado y el de 40 toneladas sí, se redactará el proyecto con bloques de este tipo. “La empresa Congenio es la que está haciendo el modelo numérico y el diseño y testearemos las dos soluciones que nos pasen, de tal manera que se va a ver con cuál de los dos funciona mejor”, apunta el director técnico del laboratorio de Barcelona.

Dos empresas se estaban disputando la realización del ensayo del proyecto, que finalmente el Cabildo de Tenerife adjudicó, a mediados del pasado mes de marzo, a la empresa grancanaria Congenio Smart Engineering, que presentó la oferta más económica.

Iniciar las obras en 2017
La empresa dispone de un plazo máximo de tres meses par finalizar el estudio. Enrique Ripoll apunta que la duración del ensayo es “muy variable”, en función de la “complejidad” de cada caso, por lo que puede oscilar entre las dos semanas o los dos meses. “El objetivo es que cuando se construya funcione, entonces hay que ir viendo cada caso de manera particular”, apunta.

Una vez realizado el estudio se redactará el proyecto constructivo del dique y se adjudicará la obra, por lo que la previsión del Cabildo es que los trabajos puedan comenzar a inicios del próximo año 2017.

[su_note note_color=”#d0d3d5″ radius=”2″]Desperfectos que esperan ser arreglados desde el año 2012
El dique de Bajamar ha sufrido continuos desperfectos cada vez que ha habido temporal de mar. Los daños que presenta en la actualidad derivan, en su gran mayoría, de un temporal que golpeó la zona a mediados de diciembre del pasado año 2012. En concreto, el oleaje levantó la cubierta superior de la estructura y arrojó al mar varias toneladas de hormigón. Los trabajos de reparación se estimaron en aquel entonces en torno a los 50.000 euros y la previsión era iniciar las obras durante el ejercicio 2014, pero se decidió postergarlas al pasado 2015 para encargar un estudio que diera una solución definitiva a los continuos daños que provocan los temporales que azotan la zona. A principios del pasado año desde el Cabildo informaron que el proyecto definitivo estaría para el primer cuatrimestre; sin embargo, al final se decidió realizar un ensayo previo donde simular los efectos de la propuesta técnica y su viabilidad como solución definitiva. [/su_note]

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