Los acusados de dirigir las operaciones de varios clanes de la Camorra napolitana en Tenerife eran viejos conocidos de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado destinados en las Islas mucho antes de que en 2011 una redada dirigida por el juez Eloy Velasco arrestase a 13 de ellos en el marco del proceso que hoy se celebra en la Audiencia Nacional. Por si no fueran suficientes las informaciones de algunos medios locales como DIARIO DE AVISOS o la publicación en 2006 de Gomorra, el libro-denuncia de Roberto Saviano, ahora la Fiscalía desvela que tres de los presuntos capos acumularon en Tenerife hasta 12 detenciones previas a dicha redada. A ellas hay que sumar otras dos, una de ellas en Tenerife y otra en Gran Canaria, de las que informó puntualmente este periódico. Lo más llamativo es que de esos cinco supuestos camorristas, dos de ellos son los que dirigieron la principal inversión de los camorristas en la Isla, el complejo Marina Palace de Adeje, y otro más es nada menos que el responsable financiero de todo el clan. El hoy juzgado Armando Orlando fue, según relató en su día Saviano, el primer responsable de la construcción y explotación del Marina Palace, pero la cúpula del clan lo destituyó al entender que no administraba correctamente sus inversiones y fue finalmente sustituido por Giuseppe Felaco, ya fallecido y cuya irrupción se asocia con el ascenso de los Polverino como nuevo clan de referencia en perjuicio de los Nuvoletta. Del primero era sabido que fue detenido en Tenerife en 2007, a donde volvió después de la “comisión de un delito de asociación de tipo mafioso” (según la Fiscalía) por el que fue condenado en Italia a tres años y seis meses de prisión en sentencia que fue firme en marzo de 2009.
Sobre Felaco, que sorprendentemente eludió junto a su hijo la redada de 2011 cuando ya estaba muy enfermo del cáncer que meses después acabó con su vida, fue detenido en dos ocasiones anteriores en el sur de la Isla: la primera fue el 30 de marzo de 1998 (lo que da otra prueba de lo antiguo de las operaciones del clan en la Isla) en la Comisaría del Sur y la segunda fue el 13 de septiembre de 2004 por parte de la Policía Judicial, en ambos casos con fines de extradición. Curiosamente, solo fue extraditado tras el arresto de 2004, pero la Fiscalía sostiene que logró salir de la cárcel con ayuda del capo de los Polverino, su tocayo Giuseppe, por lo que quedó en deuda con el mismo. Felaco padre fue condenado por sentencia firme en Italia a una pena de cinco años, siete meses y 24 días por la comisión de delitos relativos al tráfico de estupefacientes, receptación y asociación para delinquir, entre otros.
En cuanto al arresto de Pietro Nocera, hoy también juzgado, es el principal indicio de que las inversiones de la Camorra pudieron no limitarse a la isla de Tenerife, ya que fue detenido en Gran Canaria, donde el Cuerpo Nacional de Policía aseguró que llevaba dos años viajando constantemente entre ambas islas mientras desempeñaba sus funciones de administrar las finanzas del clan y vigilar por sus inversiones. Nocera, de quien es sabido que residía en El Médano, fue arrestado en la capital grancanaria allá por diciembre de 2005.
Son otros de los actualmente juzgados, Giovanni Lecci y Vincenzo Panico, a quienes con mayor motivo se les puede considerar delincuentes habituales en esta isla, dada lo extenso de sus antecedentes policiales en Tenerife. Tanto Lecci como Panico son descritos por la Fiscalía como dos piezas importantes en distintas ramas del amplísimo tramado empresarial que presuntamente controlaba el clan en el Sur.
A Giovanni Lecci le constan hasta siete arrestos en el Sur, motivados por daños (1994); coacciones y amenazas (2000); reclamación judicial (2003); amenazas (2004); amenazas y allanamiento de morada (2005); quebrantamiento de medidas cautelares, malos tratos físicos en el ámbito familiar, amenazas, lesiones, coacciones y allanamiento de morada (2006); y delito contra la Hacienda Pública y la Seguridad Social (2007). En todos los casos el arresto se inscribió en la Comisaría del Sur de Tenerife.
Por lo que respecta a Vincenzo Panico, fue detenido en 2003 en dos ocasiones, una por un delito contra los derechos de los trabajadores y otra por robo o hurto de vehículo a motor. Meses antes de la redada de octubre de 2011, volvió a ser arrestado, ahora por un delito de malos tratos en el ámbito familiar. También en todos los casos, en la Comisaría del Sur de Tenerife.
En la actualidad, el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional se encuentra en la fase de presentación de conclusiones.
Refugio para fugitivos de la Camorra durante lustros y lustros
Ya en 2003 se arrestó en la Isla a A. Amato, hijo de capo buscado por robo y extorsión en Italia. Cuando se informó de la detención trascendió que contaba en la Isla con el respaldo de compatriotas. Más claro fue el caso de Salvatore Marino, sobrino de capo que también fue detenido en la Isla, donde se ocultó tras degollar a una familia.





