
En el 1998, la Federación Canaria de Municipios (Fecam) firmó por unanimidad un acuerdo para compensar a Arico por la ubicación en su territorio de las instalaciones del PIRS, que comenzó a funcionar en 1984 y que desde entonces ha recibido más de 15.000 millones de kilos de residuos. Dicho acuerdo consistía en una compensación de una peseta por cada kilogramo de basura que se gestionara en las instalaciones ubicadas en el municipio.
Sin embargo, este acuerdo no se ha cumplido y ha provocado a lo largo de los años un importante debate en el municipio de Arico, hasta el punto de que el anterior alcalde, Eladio Morales (CC), levantó la voz para reclamar dicha compensación que, lejos de aumentar, ha ido disminuyendo con el paso de los años, de tal guisa que si en 1998 se compensó con 2.755.299,18 euros, en 2016 esa cifra ya se rebajó considerablemente, con solo 701.106 euros, según datos aportados por Sebastián Martín, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Arico.
Martín, que recientemente denunció la presencia de 79.000 metros cuadrados destinados a más de 7.500 toneladas de neumáticos usados, espera que el Cabildo revise el convenio y es posible que este martes, con una reunión en el Ayuntamiento con José Antonio Valbuena, consejero insular de Medio Ambiente, se hable de esta situación, a la espera de que se resuelva el macrocontrato que el Cabildo tiene que licitar para la recogida de residuos sólidos en la Isla.
Basándonos en los datos aportados por el Plan de Residuos de Tenerife (Reste), entre 1998 y 2014 se han gestionado unos 9.658.832 toneladas de residuos, a los que corresponderían la misma cantidad en pesetas, lo que convertido a euros supondría un total de 58.050.749,70 euros. Por tanto, el municipio de Arico debería de haber recibido más de 58 millones de euros en el período 1998-2014 si se hubiera cumplido el acuerdo de la Fecam de la peseta por kilo de basura. También se ha calculado la cantidad que se le adeudaría al municipio suponiendo que cada uno de estos años se hubiera ingresado la compensación destinada al año 2016 según el informe del Cabildo de Tenerife. Sin embargo esto no es del todo correcto, porque en dicho informe dice que se irá revisando la compensación según el territorio que ocupe la instalación y la afección que provoque esta a la economía local, siendo estos parámetros mucho menores en 1998 que en la actualidad.
Según la reclamación presentada el 22 de abril por Sebastián Martín en el Cabildo, en los informes y en la ordenanza, no consta el procedimiento, la valoración objetiva y los cálculos utilizados para determinar la cuantía anual por compensación. “Es obvio y evidente que la extensión y ocupación del suelo para vertedero insular ha aumentado desde el año 2001 hasta 2016. Si en el año 2001 la compensación anual que se estableció era de 2.404.048,42 euros al año y pasados 15 años, la superficie, dimensión e impacto del vertedero ha aumentado considerablemente, no se entiende la justificación para una compensación reducida a solo 701.106 euros al año”, afirma.
Revisar cuantías
Martín reclama que se analicen los informes en los que se establecen los coste del servicio de gestión de los residuos en la isla de Tenerife, y en su caso, se proceda a la revisión de las cuantías destinadas a la compensación al municipio de Arico de acuerdo con los mismos criterios establecidos en el año 2001 y por los que se abonaban 2.404.048,42 euros al año. Además solicita que se incluyan en la valoración de los costes del servicio, el mantenimiento y la vigilancia, así como el detalle y resultados de los servicios de aquellas celdas de los vertederos ya cerradas. La no determinación con claridad de estos costes puede suponer graves perjuicios económicos en el futuro para Arico, cuando se cierren definitivamente los vertederos. Además, en la reclamación se recoge que la no correcta valoración económica de los gastos del servicio de vigilancia pudieran estar produciendo importantes efectos en el medio ambiente del municipio.

Sebastián Martín: “Estamos a dos velas”
El inquieto Sebastián Martín, único concejal de Sí se puede en Arico, es rotundo al afirmar que “el municipio no recibe lo que le corresponde”, al poner sobre la mesa la enorme disminución que ha sufrido la compensación económica por ser sede del único vertedero insular. Además, también pone el acento en que “pese a tener molinos de vientos y placas solares, estamos a dos velas.




