
Nacida en las medianías de El Rosario, en el barrio de Machado, María Ángeles Rodríguez presume de ser de ese enclave histórico para el municipio y la comarca, pues fue su barrio capital administrativa de El Rosario. Ahora, desde el gobierno municipal que comparte con IR-Verdes y Sí se puede, le ha tocado timonear el grupo municipal Socialista en el Ayuntamiento, después de que el histórico Macario Benítez se retirara dejando una situación tempestuosa dentro de la agrupación local, dividida en dos, con tres ediles en el grupo de gobierno y otros dos en la oposición, casi como ocurre en la vecina La Laguna; dos ejemplos del desgobierno que viven los socialistas tinerfeños.
-¿Está usted satisfecha del paso dado para entrar en el Gobierno y dividir al Partido Socialista en El Rosario?
“No considero que nuestra entrada en el Gobierno haya dividido al Partido Socialista, todo lo contrario, por asegurar el futuro de las siglas en El Rosario se tomó la decisión de entrar a gobernar”.
-¿Fue una decisión personal o de partido?
“De partido, por supuesto. Hemos obedecido en todo momento las directrices que nos han marcado los órganos regional y federal del partido. Hemos dejado a un lado las cuestiones personales, y hemos sido capaces de mirar por el futuro de nuestro partido, pero sobre todo, por el bien de la ciudadanía de El Rosario. Lo importantes es que el PSOE en El Rosario vuelve al Gobierno ocho meses después de haber perdido la mayoría absoluta y haber pasado directamente a la oposición”.
-Se puede hablar de macaristas o no macaristas en El Rosario. Y en todo caso, ¿en qué bando está usted?
“A determinadas personas les ha interesado desde hace algunos meses etiquetar a los diferentes militantes por su afinidad con el ex alcalde Macario Benítez. La realidad es que yo estoy en el bando del Partido Socialista, de la política hecha con sentido común y en consecuencia con las responsabilidades que he asumido con los vecinos y vecinas de mi municipio. Hay un grupo de personas dentro del PSOE en El Rosario que estamos mirando al futuro, por el bien de nuestros vecinos, del partido y sin mirar por el retrovisor”.
-¿Las divisiones habidas se deben más a diferencias personales o a apetencias a cargos en el Gobierno?
“Entiendo que no siempre se puede estar de acuerdo en todas las decisiones que se tienen que tomar, pero es ahí cuando tenemos que ser capaces de ver que el partido y los intereses de la mayoría están por encima. Algunos no han sido capaces de hacerlo, y eso nos ha llevado a esta situación, en la que dos compañeros se encuentran fuera del grupo de Gobierno”.
-¿Entonces, por qué el que fue candidato en mayo de 2015, José Antonio Estévez, y el concejal Álvaro Meneses se encuentran fuera del Gobierno?
“Eso tendría que responderlo la ejecutiva regional, encargada de la negociación. Desde aquí hemos visto que ellos desde el primer minuto de este mandato han manifestado su posición en contra de llegar a cualquier acuerdo con IR-Verdes. Postura que ha quedado de manifiesto en multitud de ocasiones, y que por supuesto es respetable. Al final, los órganos competentes decidieron que el PSOE no podía estar en la oposición en un municipio como El Rosario por apetencias personales”.
-¿Lo ocurrido esta semana en La Laguna le recuerda algo, con un PSOE más que dividido?
“Existen similitudes con la situación que se ha vivido estos meses en El Rosario, pero dentro de un entramado mucho más complejo por el pacto en cascada que existe con CC. El Rosario tiene la suerte de poder contar con un gobierno de izquierdas por cada costado”.
-¿Con esta entrada en el Gobierno, se acerca más el PSOE a IR-Verdes, o IR-Verdes terminará siendo el PSOE en El Rosario?
“Existen sinergias entre ambas formaciones dentro del Ayuntamiento, nos entendemos muy bien en el día a día de la gestión municipal, pero cada uno responde por separado a unos intereses políticos diferentes. Aun así, cualquier decisión en ese sentido no correspondería ni mucho menos al papel que desempeño como portavoz”.
-Por cierto, cómo son las relaciones con Sí se puede. ¿No hay cuestión de celos por haberles restado protagonismo?
“Las relaciones son buenas. No creo que existieran esos problemas, pues antes de la entrada del PSOE al Gobierno tampoco ostentaban la primera tenencia de Alcaldía. Entiendo que el reparto del Gobierno se ha hecho en consonancia con los resultados electorales obtenidos”.
-Y dentro de sus áreas, ¿cuál es su principal objetivo?
“Las prioridades, dentro de lo que nos permite la ley y los recortes del Gobierno del PP nos permite, es seguir con las políticas sociales que favorecen el bienestar de todos nuestros vecinos y vecinas. Es importantísimo dar rapidez en la respuesta a la emergencia social, al mismo tiempo que seguir trabajando en la prevención para favorecer a que desaparezcan las desigualdades sociales que siguen existiendo”.
-Por último, atrévase a darme un nombre: ¿Escolástico Gil, Ana Lupe Mora o Macario Benítez?
“Los tres han formado parte de la política activa rosariera en las últimas tres décadas, y la han marcado para bien o para mal. Macario Benítez fue un gran alcalde, que estuvo muchos años al frente del Ayuntamiento y que fue capaz de conseguir avances muy importantes para la ciudadanía, como la apuesta por los Servicios Sociales, de los que yo tomé el testigo hace unos años. Estos servicios, como las escuelas infantiles, han aportado un importante bienestar al municipio. Tiene todo mi respeto, al igual que lo tiene el actual alcalde, Escolástico Gil, que a día de hoy hace una buena labor al frente de este Ayuntamiento. Aunque si la pregunta va enfocada a la afinidad personal, con Escolástico me llevo muy bien. Trabajamos codo con codo al frente de este municipio”.





