
En apenas media hora recorrió desde el 27 de febrero de 1500 a nuestros días la historia de Güímar, el municipio que Carlota Corredera, la presentadora de Sálvame, llevará siempre en su vida por convertirse en el primero donde se estrenó como pregonera.
La periodista gallega,recibida como una estrella de cine desde que llegó al mediodía del sábado, demostró sus dotes profesionales, y aunque no pudo disimular su nerviosismo, fue enlazando trazados históricos con píldoras del programa que dirigió junto a Raúl Prieto y David Valldeperas, quienes le acompañaron en primera fila, junto a una buena corte de políticos peperos y una exuberante alcaldesa, Carmen Luisa Castro, que se dio un baño de multitudes en la plaza de San Pedro abarrotada y que quedará reflejado este lunes en la emisión de Sálvame diario, como confirmó la propia Corredera.
Carlota Corredera nos trasportó por el Güímar que nació en San Juan, a través de las figuras de los menceyes Añaterve y Acaymo, de Argenta de Franquis, del esclavo Juan Fu, de Pedro de Alarcón, de la caña dulce, del vino, de la danza de las cintas…solo le faltó rematar con las canteras de áridos, el Mimiland Park o la raya azul.
Hizo un guiño al humor “muy Sálvame” de Güímar, al recordar las guasas que cada comisión de fiestas le dedica a la otra (San Pedro Abajo-San Pedro Arriba) cuando se van alternando las fiestas, sabedora de que “aquí pillamos todos y me temo que este año voy a salir un poco desfigurada”, y aunque reconoció que “es muy sano reirse de una misma” rogó a San Pedro Abajo que “no seáis muy malos conmigo”.
Carlota Corredera finalizó su pregón relatando que se lleva de Güímar “los enrames de papel, las magnolias, el cariño de Carmen Luisa Castro, la figura de Argenta de Franquis, Juan Fu y a Añaterve y Acaymo; es un honor para mí ser güimarera”.
Si bien estuvo el pregón, mejor aún estuvo la obertura de la gala dirigida por Juan Carlos Armas, con una explosión de vestuario -que nos trasportó a la Francia del siglo XVIII-, colorido, dinamismo y la impresionante voz de la arafera Sislena Caparrosa, culminada con fuegos artificiales sobre un gran cartel: Güímar Sálvame.
Despedida y viaje al Sur
Mientras su pequeña Alba -la hija de un año de Carlota- dormía en la Casona de Santo Domingo, sus padres y los codirectores de Sálvame subieron a los todoterrenos Volvo y se trasladaron a un hotel de lujo en el Sur de la Isla. Una muestra más de que Güímar está lejos del circuito turístico que desea su alcaldesa. Güímar no dispone de hoteles como tales y un establecimiento de consideración rural que aspira a ser de lujo debería tener mejor trato del que tuvo el sábado con algún cliente.
Comida, exposición, regalos y Los Sabandeños
Corredera, su esposo y los directores de Sálvame, Raúl Prieto y David Valldeperas, se quedaron encantados con el conejo en salmorejo, las lapas, el pescado, el escaldón y el vino blanco Brumas de Ayosa, en una degustación muy canaria a media tarde en Casa Tato, mientras la alcaldesa oficialiba una boda en una jornada que empezó para ella con el mitin de Mariano Raoy en Santa Cruz. Por la tarde, tras firmar en el libro de visitas, asistieron a la inauguración en el salón de los hijos ilustres del Ayuntamiento una muestra de carteles de las fiestas de San Pedro desde 1947 y tras el pregón recibió un gran cuadro de la danza de cintas del pintor local Javier Eloy Campos, que fue algo más pequeño para Prieto y Valldeperas. Carlota Corredera puso mucho interés en esta danza de los niños y la alcaldesa le prometió enviarle un video cuando actúen en las fiestas. La gran gala del pregón terminó con la excepcional actuación de Los Sabandeños, anoche eclipsados por Sálvame, una fiel imagen de la cultura de nuestros días.





