
La unidad de Disciplina Urbanística de la Gerencia Municipal de Urbanismo de Santa Cruz acumula, en los últimos cuatro años, más de 7.000 expedientes de todo tipo, desde los relacionados con licencias de apertura hasta los que tienen que ver con obras ilegales o ejecuciones subsidiarias, “y todo esto sin que siquiera tengamos un cuerpo de inspectores”, admite el concejal de Planificación, Carlos Garcinuño. Este volumen de trabajo ha hecho que, en la restructuración de la Gerencia que el edil ha llevado a cabo, este área gane peso y puede contar con su propio cuerpo de inspectores, lo que agilizará la tramitación de expedientes que, como reconoce el edil de Urbanismo, por su dificultad, “se eternizan en el tiempo”. Ayer, el Ayuntamiento hacía oficial este cambio que aprobó la Junta de Gobierno del Ayuntamiento el pasado lunes. Según el Consistorio, se trata de modificaciones en que permitirán ganar en eficiencia, sin que ello implique ceses ni coste adicional alguno. Tal y como confirmó Garcinuño, “ahora lo que haremos es mover a la gente de un sitio a otro para, en el futuro, dotar cada unidad del personal suficiente” entre ellos ese futuro cuerpo de inspectores.
Con los cambios operados en el departamento desaparecen las direcciones generales, que funcionaban como servicios transversales. A partir de ahora, junto al concejal-presidente, el gerente y la secretaría delegada, se crean tres jefaturas de servicio, que corresponden a las áreas de disciplina, licencias y planeamiento, que dirigirán un equipo formado por administrativos, técnicos, juristas y auxiliares. Garcinuño defiende que cada jefatura de servicio controlará un mismo expediente desde el principio hasta su finalización, lo que elimina los conflictos de competencias entre áreas y permitirá agilizar la tramitación, lo que favorecerá la competitividad y dinamismo de la ciudad.




