
El proyecto de reforma de la sede de la Policía Local de La Laguna al final se ha tenido que dividir en dos partes con el objetivo de, antes de que acabe el año, poder iniciar las obras en la parte más nueva del edificio, a la espera de que el área de Patrimonio del Cabildo de Tenerife dictamine qué se puede hacer o no en un área del inmueble más antiguo, que está catalogado como histórico, según explicó ayer el concejal de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento, Jonathan Domínguez.
El edil ya señaló, el pasado junio, que Patrimonio estaba estudiando si se debía demoler o no una parte que no forma parte del edificio original, sino que es un añadido posterior. Desde Seguridad se está intentando que se pueda mantener en pie esta zona ya que en el proyecto de reforma se preveía que este espacio se destinara a la ampliación de oficinas.
Sin embargo, como el informe del Cabildo se está retrasando, desde la concejalía han decidido dividir en dos partes el proyecto y comenzar por la que afecta al edificio más nuevo y que no es histórico, para, de este modo, no perder los 200.000 euros presupuestados para iniciar los trabajos antes de que acabe el presente ejercicio.
“Nos hemos centrado en la tercera planta del edificio nuevo, donde irá toda la unidad administrativa y técnica del área de Seguridad Ciudadana, para liberar todo el espacio que está ocupando ahora en el resto del edificio antiguo, que quedará para la Policía Local”, indicó el edil.
La Concejalía de Obras se está encargando en estos momentos de redactar esta parte del proyecto, tras lo cual saldrá a licitación para su adjudicación.
La inversión total de los trabajos se estima que estará entre los 600.000 y 700.000 euros. Con estas obras el edificio será más accesible para todos los usuarios, con la instalación de un ascensor; también se le dotará de los medios necesarios para que cumpla con los criterios de eficiencia energética; se arreglarán las cubiertas y se mejorará la seguridad y las vías de evacuación.





