Foto ANDRÉS GUTIÉRREZ
Con un ‘Viva San Roquito’, más de 7.000 personas según datos de la Policía Local de Garachico, despidieron al santo de Montpellier hasta el próximo año.
Como cada 16 de agosto, miles de fieles llegaron a la Villa y Puerto para celebrar la tradicional romería de San Roque, que pone fin a las fiestas patronales del municipio luego de dos semanas de intensos actos.
El multitudinario paseo romero, uno de los más antiguos de Canarias, salió desde la plaza Ramón Arocha, en el muelle viejo, con unos 45 minutos de retraso. Acompañado por 16 carros y 25 carretas, parrandas, agrupaciones folclóricas, animales, yuntas y fieles, el santo deambuló por las calles adoquinadas del municipio junto con los peregrinos que lo acompañaron hasta su ermita, donde llegó pasadas las 18.30 horas.
Aunque hubo un par de personas que sufrieron una bajada de tensión por el calor, las nubes dieron una tregua y permitieron disfrutar de un día en el que San Roque fue salpicado de flores desde los balcones y en el que no faltó la comida tradicional, el buen vino de la tierra, una combinación perfecta de fe, tipismo y diversión.





















