
El tirón económico del turismo y todo lo que mueve a su alrededor tiene una repercusión directa en un incremento de la población en las zonas próximas a los núcleos turísticos. Siempre ha sido así y lo seguirá siendo a corto y medio plazo en la isla de Tenerife. Lo indica la proyección elaborada por el Instituto Canario de Estadística (Istac) que alcanza hasta el horizonte del año 2019.
El informe del órgano que escruta las cifras del Archipiélago revela que la comarca sur registrará un crecimiento entre 2015 y 2019 que será casi el triple que el previsto en el área metropolitana y prácticamente el doble que la zona norte de la Isla.
La proyección apunta a un aumento del número de residentes en el Sur del 7,5% en ese intervalo de cuatro años, mientras que ese porcentaje desciende al 3,9% en el caso de los municipios del Norte y baja aún más, al 2´6%, para la zona metropolitana. Es decir, el Sur seguirá con su progresión de crecimiento poblacional, ganando cada vez mayor peso respecto al resto de la Isla.
Concretamente, esta zona pasará de los 315.000 habitantes de 2015 a los 339.000 en 2019 (24.000 habitantes más), según los cálculos del Istac, atendiendo a determinadas variables y evaluando la progresión de los últimos años. En el caso de la comarca norte el incremento será de 10.500 personas, pasando de 258.000 a 268.500 residentes, mientras que en el área metropolitana (Santa Cruz, La Laguna, Tegueste y El Rosario) la diferencia será de apenas 11.000 personas, una cantidad mínima si tenemos en cuenta el volumen de población. Pasaría de 425.500 a 436.500 habitantes.
El aumento de turistas y la capacidad de generar empleo
Los expertos destacan el polo económico de atracción que representa el turismo para el asentamiento de nuevos residentes aunque advierten de que este tipo de crecimientos a una cierta velocidad tienen un límite, que es el que marca la capacidad de generar empleo del sector.
Los analistas sostienen que desde que el Archipiélago coronó los 12 millones de turistas en 2014 el crecimiento del empleo se ha ido ralentizando. Una realidad que, advierten, refleja que la estructura productiva insular no tiene demasiadas capacidades para el empleo, lo cual coloca al Archipiélago en una situación de cierta fragilidad.
Precisamente, las previsiones de ocupación hotelera y extrahotelera apuntan a nuevas cifras récord este año, dándose prácticamente por seguro que se alcanzarán los 14 millones de visitantes, un dato que plantea un debate: ¿Cuál es el tope turístico de las Islas?





