
Si su hijo, pareja o familiar se pasa la tarde jugando a Pokémon Go, mírelo por el lado positivo. Quizá ningún juego pueda llevarlo de esa manera a descubrir tantos monumentos y espacios culturales en la Isla. Y es que muchas de las pokeparadas y gimnasios del juego de realidad virtual más popular de los últimos tiempos se localizan en espacios de interés cultural. Como, por ejemplo, en el monumento del Triángulo de poder neutro ubicado en Cuesta de Piedra o en la Biblioteca Municipal de Santa Cruz de Tenerife.
También hay pokeparadas en el Tangram del puente Zurita, en la Casa Articulada, en los murales del Sr Rusa, de Secundino Delgado, en el mono descerebrado. En la Escuela de turismo, la plaza de Toros, el colegio oficial de médicos, en la casa de la cultura y en el centro gallego. En esculturas como la de Femme Ecuttelie de Joan Miró, en los Cuernos Abstractos, en el monumento Faife y en La Cerradura. También en el busto de Simón Bolívar. Y eso no es todo, hay gimnasios en el monumento al Dr. Félix Rodríguez de La Fuente, en la escultura de La Espiral y en el Cine Víctor. Estas son algunas de las paradas obligatorias que podrán realizar los jugadores de Pokémon Go cerca de DIARIO DE AVISOS. No obstante, hay muchas más. Cada localidad tiene las suyas.
Precisamente, la Universitat de Barcelona (UB), la Universidad de la Prefectura de Osaka (Japón) y el Instituto nacional de Antropología e Historia de México han iniciado un proyecto conjunto de investigación para estudiar el efecto Pokémon Go en museos y lugares catalogados como Patrimonio Mundial por la Unesco. La UB ha fijado como uno de los objetivos del estudio la identificación de experiencias y buenas prácticas, así como la exploración de nuevas estrategias para la captación de nuevos públicos a partir de las ‘cacerías’ de Pokémon en estos lugares.
El proyecto ha empezado con un mapeo de las experiencias existentes en colaboración con los profesionales de los museos y del patrimonio mundial responsables de la gestión de públicos, ya que Pokémon Go está generando un acercamiento de público no habitual a estos espacios. Además, a las experiencias innovadoras organizadas por diferentes entidades, como el Metropolitan Museum of Art de Nueva York (Estados Unidos), se añaden también las restricciones que ha sido impuestas en lugares que pretenden evitar la banalización del conflicto y el culto, como los memoriales del Holocausto o los centros de culto.
Pero no todo es positivo. Los usuarios de Pokémon GO se exponen a una serie de riesgos cada vez que salen a cazar pokémons a la calle, algunos de los cuales son los robos, accidentes, altos niveles de adicción, aumento del consumo de datos y batería.
Así lo pone de manifiesto un análisis de las ventajas e inconvenientes de utilizar este nuevo videojuego, realizado por la empresa internacional de consultoría y agencia de marketing online Súmate, hecho público este miércoles 10 de agosto.
En relación con las desventajas que, a su juicio, tiene jugar a Pokémon GO, el estudio apunta que si el usuario se centra demasiado en el juego, sin atender lo que ocurre a su alrededor, se puede correr el riesgo de ser robado o sufrir un accidente. Asimismo, el análisis pone de relieve que el usuario puede llegar a alcanzar niveles altos de adicción, descuidando lo que le rodea y dejando de prestar atención a los demás.
Por otro lado, advierte de que los hackers pueden acceder al teléfono a través de la ubicación del juego o de la cámara, aunque recuerda que existen antivirus para teléfonos móviles, especialmente preparados para evitar este tipo incidentes. Además, el abuso en el tiempo que se le dedica al juego puede llevar a un aumento del consumo de datos y de batería.





