Cuatro viviendas tienen que ser desalojadas por riesgo de derrumbe en Punta Brava

Los vecinos han visto un vídeo de sus casas “que les puso los pelos de punta”; hoy se conocerá un estudio geotécnico sobre más zonas de peligro

Dos meses después de que el barrio de Punta Brava empezara a recuperar la normalidad tras la apertura de la calle Tegueste, cuatro familias que viven en la calle Pelinor fueron informadas entre ayer y el miércoles de que debían abandonar sus viviendas al detectarse un riesgo “inminente” de derrumbe en el nuevo informe geotécnico encargado por el Ayuntamiento del Puerto de la Cruz, confirmaron los afectados.

El documento fue encomendado el 18 de julio, abarca 500 metros de vía entre las calles Tegueste y Ruymán, en la zona conocida como el Charconito, y revela que existe una cueva de grandes dimensiones, de unos 150 metros cuadrados, que pone en riesgo la seguridad de los vecinos.

La zona de “peligro” comprende desde la cruz de la ermita, que también será precintada, y los números 29, 31, 32, 34, 36 y 38 de la citada vía. A pesar de que son seis inmuebles, los vecinos señalaron que uno de ellos está deshabitado y el otro no es la residencia habitual de una familia. Pero el resto no tiene otra opción que ser desalojado en una semana, ya que el plazo dado por el Gobierno municipal (PP-CC) vence el viernes 18 de noviembre. También el Consistorio les prometió que les buscará un alquiler. Si todo sale según lo previsto, la próxima semana irán a ver sus nuevos hogares y deberán confirmar si aceptan vivir allí mientras duren los trabajos afrontando únicamente el pago de la luz y el agua.

Y eso es lo que realmente los desespera, porque ignoran cuánto tiempo tardarán las obras. “Todavía no se sabe lo que tienen que hacer, dado que además de la cueva hay aguas residuales que hacen que la piedra se erosione”, declaró a este periódico uno de los damnificados. “Es una obra colosal, si la calle Tegueste duró casi un año, aquí se alargará mucho más”, agregó.

Los afectados desconocen así cuándo podrán volver y, por lo tanto, se cuestionan si deben sacar sus pertenencias básicas y muebles, enseres y objetos de valor. Una decisión que no pueden tomar hasta conocer las características de su próxima vivienda. Intentan guardar la calma y que la desesperación no se apodere de ellos, pero en algunos casos resultó imposible, pues vieron un vídeo “que les puso los pelos de punta”, dijo un vecino.

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La próxima semana irán a ver sus nuevos alojamientos, cuyo alquiler pagará el Ayuntamiento y ellos se encargarán del agua y la luz[/su_pullquote]

Según les trasladaron los técnicos, “no se explican cómo algunas casas siguen en pie”, y por eso les aseguraron que la obra fue declarada de emergencia, un procedimiento similar al que se siguió con la calle Tegueste, para acelerar los correspondientes trámites burocráticos y técnicos, entre ellos, la autorización de Costas. Este dato no ha sido confirmado por el concejal de Urbanismo, Juan Carlos Marrero, quien prefirió no hacer declaraciones y esperar a la rueda de prensa convocada para hoy junto con el alcalde, Lope Afonso, para dar a conocer los resultados del citado informe y las medidas que va a adoptar el Ayuntamiento. También, porque dio su palabra de que primero hablaría con los afectados y quiso cumplirla a rajatabla.

Reticencia a irse

Uno de los vecinos confesó que en un primer momento fue reticente a tener que irse de su vivienda, pero después de conocer los datos técnicos, las mediciones realizadas, y ver las imágenes, no dudó en hacerlo para proteger la vida de su familia. “El problema es que son políticos y que yo no confío en lo que me dicen, porque en España no se puede confiar en los políticos. Tengo miedo de salir de mi casa, que la precinten y no poder entrar nunca más”, manifestó.

Sin embargo, la mayoría coincidió en darle “un voto de confianza” al grupo de gobierno. En primer lugar, porque tanto el concejal como la Policía Local y los técnicos les informaron desde el comienzo y de primera mano de todos los pasos que iban a dar.

Por otra parte, porque “lo hicieron bien en la calle Tegueste”, cumplieron su palabra, y finalmente las tres familias desalojadas pudieron volver a sus casas.

“Han sido muy claros y sinceros y espero que las obras empiecen lo antes posible, porque nos dijeron que el peligro es inminente”, recalcó otro residente en la zona, quien añadió que “la información y la amabilidad del Ayuntamiento del Puerto no puede ser mejor. El concejal está muy implicado, como si fuera uno de los afectados, y eso es de agradecer”.

El recuerdo de lo sucedido en la calle Tegueste el 13 de mayo del año pasado sigue en el recuerdo de muchos vecinos. Esa madrugada, un tramo de la vía de entre 20 metros de largo y 1,5 de ancho se derrumbó como consecuencia de la acción natural del mar y alarmó a todo el barrio.

A partir de ese momento y al margen de esa actuación puntual, el Gobierno local encargó un nuevo informe geotécnico que se conocerá hoy para comprobar si existían más zonas de peligro, cuáles son los riesgos actuales y cómo se debe trabajar para solventar los posibles problemas de la totalidad de la vía costera y prevenir situaciones como las de 2015.

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