
La nueva ordenanza de tenencia de animales de Santa Cruz de Tenerife entrará en vigor antes de que finalice el año, una vez que, contestadas las alegaciones en el periodo de exposición pública, se apruebe de forma definitiva en el pleno de este mes. La ordenanza introduce numerosas novedades, como por ejemplo que todas las mascotas (cualquiera que su especie y raza) deben estar identificadas mediante chip o que las colonias de gatos han de estar debidamente identificadas, con el número de individuos y la persona cuidadora responsable. Estas medidas, así como otras cuyo cumplimiento sea más difícil de implementar, tendrán, de media, unos seis meses para adaptarse a esta nueva normativa.

Así lo confirmó a DIARIO DE AVISOS el concejal de Medio Ambiente, el popular Carlos Correa, quien señaló que finalmente, en el periodo de exposición pública, “se presentaron 11 alegaciones, algunas de las cuales fueron admitidas, pero no implican cambios sustanciales en la norma aprobada inicialmente”.
Entre los cambios destaca la corrección del artículo en el que se recogía que todas las mascotas, independientemente de su tamaño y clasificación, debían suscribir un seguro de responsabilidad civil. Finalmente, solo será exigido a los perros a los que se les clasifica como peligrosos. También se han revisado las infracciones. “Había actos que se duplicaban al estar tanto en la categoría de grave como de muy grave, por eso lo hemos corregido para evitar que una sanción se anule por no estar correctamente definida”.
Correa puso en valor una ordenanza cuyo objetivo primordial es “la protección de los animales”. El también edil de Sanidad mostró su preocupación por los casos de abandono y maltrato de animales, a los que confía en que esta ordenanza ponga freno. “Es evidente que no es la solución definitiva, pero sí que es un paso importante para que la gente se conciencie”, explicó Correa. “Nuestro objetivo es que la norma siga evolucionando, seguro que una vez que entre en vigor iremos puliendo aspectos”, añadió.
El edil lamentó que el Gobierno de Canarias no haya actualizado aún su propia ley de animales, puesto que, con la redacción actual, el Ayuntamiento no ha podido incrementar tanto como hubiera deseado las sanciones. “Lamentablemente, tenemos que multar para que la gente se conciencie”, concluyó.





