
La apuesta, arriesgada, que la cadena COPE en Canarias decidió hacer por la programación regional hace casi cuatro años se ha revelado como una de las grandes decisiones estratégicas que ha tomado esta empresa radiofónica. Así lo confirman los números: los de audiencia, con una multiplicación de oyentes como el milagro de los panes y los peces (más del 60% de incremento en el último año), y los de facturación, con un aumento notable de la publicidad.
Detrás de este proyecto está la mano de un economista jerezano, de 47 años, que dirige la emisora en el Archipiélago desde noviembre de 2010. Juan Narbona llegó a las Islas con la misión de armar un proyecto que tenía sus riesgos: ni más ni menos que montar una programación autonómica diaria en horario de prime time, entre las 7 y las 11 de la mañana, que compitiera en la franja en la que comparecen los grandes comunicadores nacionales, incluido el de la propia cadena, Carlos Herrera.
Así nació la primera minicadena de la segunda cadena más escuchada de este país. “Era un reto en mayúsculas después de meses de reflexión y un exhaustivo análisis del mercado, y no puedo negar que costó mucho convencer a Madrid, pero pronto aparecieron los resultados, tanto del Estudio General de Medios como de la publicidad, hasta el punto de que ese formato piloto se ha acabado por copiar en el resto de España”, señala Narbona, que elogia al equipo que le ha acompañado en esta travesía, “una gente extraordinaria con la misma ilusión que yo por hacer cosas nuevas, convencida de que había que dar un giro importante a la programación, y que me apoyó desde el minuto uno”.
Mayer Trujillo, una rara avis del periodismo del que todo el gremio habla bien, es la voz del nuevo proyecto. Desde que despunta el sol dirige La mañana de Cope Canarias. Narbona le encomendó la apuesta informativa, que se estrenó en las ondas en febrero de 2013, y hoy no tiene reparos en admitir que sin él no hubiera sido posible este proyecto. “Estuve seis meses escuchando las emisoras que me parecían interesantes en las dos provincias, hice un seguimiento a todos los comunicadores a los que se les consideraba referentes, y para el formato de radio que queríamos realizar, no tuve duda de que era la persona adecuada”. Mayer ya estaba bregado en el arte de manejar los pesos y contrapesos de la información regional, ya que había sido el encargado de conducir la mañana en Canarias Radio La Autonómica, la emisora pública de las Islas, desde el inicio de sus emisiones, en mayo de 2008.
El director destaca la “notoriedad” e “influencia” de la nueva marca regional. “Tenemos cuatro horas de programación diaria para todo el Archipiélago, seguidas por dos horas en las islas que cubrimos: La Palma, Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife. Hemos conseguido que los políticos empezaran a venir a los estudios a las 7 de la mañana porque les interesaba que su mensaje llegara a toda Canarias y no se quedara en una isla”.
Pero, obviamente, el color de la actualidad abarca un espectro cromático que va mucho más allá de la política y, en ese sentido, Juan Narbona destaca la importancia del medio a la hora de dar respuesta a sucesos que causan un gran impacto en la población y lo explica recordando el aciago día del derrumbe del edificio de Los Cristianos: “Dimos el servicio que había que dar como emisora regional y atendiendo los boletines informativos durante 48 horas”. En el capítulo de primicias subraya las primeras declaraciones del exministro José Manuel Soria nada más conocerse su posible vinculación con los papeles de Panamá y el inicio de la polémica que afectó a Victoria Rosell y que le acabaría costando su candidatura al Congreso en la lista de Podemos por Las Palmas.
Una de las señas de identidad de la emisora es la presencia en las Islas. “No dejamos de viajar, no hay un mes en que la radio no salga a la calle, y procuramos que sea no solo por un interés comercial, sino por reconocimiento de la marca”, explica el director. En ese sentido subraya la iniciativa 8 días, 8 islas, consistente en realizar la programación consecutivamente en todas las islas, desde El Hierro a La Graciosa.
Mirando al futuro, el proyecto estrella es lograr que la señal llegue a todos los rincones de Canarias, un objetivo costoso, porque serán necesario nuevos postes para hacer frente a la complicada orografía de las Islas. “Soy consciente de que llevar la señal a El Hierro y La Gomera es deficitario, pero yo apuesto por ese proyecto que nos permitiría tener programación provincial en todas las islas”, concluye.

Narbona: “Nunca vine con la intención de promocionarme, sino de trabajar”
“A mí me decían cuando llegué aquí, en 2010, que venía por un par de años con la intención de promocionarme y conseguir un puesto de alta responsabilidad en la Península. Han pasado seis y se ha demostrado que llegué para trabajar”, afirma Narbona, que apuntala el argumento con un ejemplo familiar: “Tengo tres hijos que llegaron muy pequeños y hoy nada más saben hablar de guaguas y cholas”. Admite que si la empresa le plantea un cambio de aires, “me crearía un grave conflicto, porque ni a mi familia ni a mí nos apetece movernos de aquí”.
El primer contacto del actual director de COPE Canarias con un medio de comunicación se produjo en el periódico Guadalete, Bahía de Cádiz, ya desaparecido. “Estaba terminando la carrera y me podía ganar unas perrillas vendiendo publicidad”, explica. Al acabar los estudios ya era director comercial del diario. Después llegaría la dirección de Tele Puerto, la primera televisión local que se montó en Andalucía, y la dirección comercial de la COPE, en Cádiz, en 1993. Después fue nombrado subdirector de la emisora, antes de dar el salto a COPE Huelva, que dirigió durante más de tres años, ocupó la gerencia de Deportes en Madrid y la máxima responsabilidad de Radio Córdoba, donde estuvo casi siete años. “Y ahora aquí estoy, deseando que no me manden a ningún sitio más”, apostilla con su intacto acento andaluz.





