
En 2002 la población entre 16 y 24 años era similar a la que había entre 45 y 54 años; trece años después hay 3 millones de personas más en el segundo grupo y el INE estima que en 2066 uno de cada tres españoles tendrá más de 64 años. Con estas magnitudes, no es de extrañar que el tema del envejecimiento de la población y cómo afecta a las pensiones esté de rabiosa actualidad. Sobre todo si tenemos en cuenta que el gasto público actual en pensiones representa ya el 10% del PIB y está previsto que en 2050 se destine un 40% más si todo sigue como hasta ahora.
Según el informe de Inverco: La inversión en Planes de Pensiones por comunidades autónomas, el ahorro acumulado por los canarios en planes de pensiones individuales se situó en 2015 en 1.851 millones de euros, el 2,7% más que el año anterior.
Canarias cuenta con 337.739 participes en planes, un 6,8% mas que en el año anterior, y el patrimonio medio invertido se situo en 2015 en 5.480 euros. Por provincias, Santa Cruz de Tenerife acapara 939 millones de euros invertidos en Planes de Pensiones y Las Palmas, 911 millones.
A nivel nacional, el patrimonio medio de los españoles en planes individuales se situó en 2015 en 8.635 euros, el 5,7% más que en 2014, donde se alcanzaron los 8.169 euros, según los datos recogidos por el Observatorio Inverco. Navarra sigue destacando como la región con la cifra más alta en patrimonio medio por partícipe en planes de pensiones, con 13.889 euros, seguida de País Vasco, Madrid y Aragón, con 12.827, 11.055 y 10.903 euros, respectivamente. Los datos demuestran la conciencia de los canarios con las pensiones y, sobre todo, la necesidad de abrir un debate sobre este asunto.
Según Lorenzo Dávila, director del Departamento de Investigación de la escuela de negocios IMF Business School, está claro que algo tiene que cambiar. “El déficit actual de la Seguridad Social es de 18.000 millones y las previsiones apuntan a que la hucha de las pensiones se va a acabar el próximo año. Con los actuales niveles de cotización, se estima que de aquí a 2018 se necesitarían crear 2,2 millones de puestos trabajo para mantener el actual sistema de pensiones, al que habría que añadir 500.000 más hasta al final de la legislatura y un millón más en la siguiente”.
Para el presidente de Inverco, Ángel Martínez-Aldama, deberíamos ir a un sistema mixto, como tienen Holanda o Reino Unido, “manteniendo el sistema público de reparto actual pero combinándolo con capitalización. Así, el sistema descansaría sobre dos patas en vez de sólo en una y podría hacer frente a los retos demográficos mucho mejor”.
Subir el salario mínimo para evitar que la ‘hucha’ se quede vacía
En un debate reciente sobre El futuro de las pensiones, el ex ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, propuso para evitar que la hucha de las pensiones se quede vacía a corto plazo, tres medidas: “Aumentar los ingresos acabando con el tope de la base de cotización máxima, que se calcula podrían suponer unos 8.000 millones anuales; otros 3.000 millones se podrían conseguir de podar las tarifas planas; y subir el salario mínimo. Una subida del 5% generaría ingresos por valor de 200 millones al año.




