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El auditorio municipal de El Sauzal, una pionera caja negra

El auditorio municipal de El Sauzal se somete a un proyecto de reforma que permitirá adaptar su escenario a diferentes formatos
El alcalde y la concejal de Cultura en el interior del auditorio, cuya caja escénica se está desmontando para iniciar las obras en breve. Sergio Méndez
El alcalde y la concejal de Cultura en el interior del auditorio, cuya caja escénica se está desmontando para iniciar las obras en breve. Sergio Méndez

En 1987 una joven corporación presidida por Paulino Rivero quiso revolucionar la cultura en El Sauzal y con el asesoramiento del famoso director de Zarzuela José Tamayo decidió construir un auditorio municipal. Fue un revulsivo para la época y para un pueblo que solo tenía por entonces unos 6.000 habitantes.

El recinto nunca se inauguró porque apenas acabado se empezó a utilizar. El primer gran estreno fue la obra La muerte de un viajante, con José Luis López Vázquez, y el público tuvo que sentarse en sillas porque ni siquiera estaban las butacas.

A partir de allí, la apuesta por la cultura fue siempre fue la bandera del Ayuntamiento. “Incluso, ni en los peores momentos de la crisis se han dejado de hacer actividades culturales”, subraya el alcalde, Mariano Pérez.

Treinta años de intensa actividad hacen que sea necesaria una reforma integral del inmueble, no solo para adaptarse a la normativa sino a las necesidades escénicas que requieren muchos espectáculos. Será esta última característica la que lo convierta en pionero y un referente en Canarias, además de su importante inversión, que asciende a 2.877.709 euros.

El principal cambio estará en su interior y será muy similar al centro de congresos de Edimburgo: butacas de colores y una caja negra “muy técnica”, que adquirirá cualquier tipo de forma dependiendo del espectáculo que se ofrezca. Para ello, será necesario mover el escenario, que actualmente está colocado en la zona este y que es un rectángulo que se utiliza de manera transversal. A partir de enero de 2018, fecha prevista para culminar la obra, mirará hacia el sur y su uso será longitudinal.

Esta es quizás la modificación más notoria junto a la altura, que pasará de 4 y 6 metros a 8 metros hábiles. La capacidad será prácticamente similar, de un aforo para 450 personas se pasará a 435 sentadas pero con la gran diferencia que entrarán hasta mil al tener una grada retráctil que se queda recogida y permite poner otro escenario donde se desee, y hacer espectáculos con diferentes formatos y personas que estén de pie.

El protagonismo que se les ha dado hasta ahora a algunos edificios resta su potencialidad, por eso en este caso se quiere hacer al revés. “Ni siquiera tenemos un proyecto de la fachada, porque es lo menos importante. Pero sí lo es que la representación que se ofrezca tenga las mejores características”, sostiene el arquitecto técnico José Domingo Bethencourt quien junto a Urbano Yanes, ambos “personal de la casa”, han sido los mentores del proyecto. Para ello han contado con el asesoramiento de personas vinculadas al mundo del teatro.

Darle más importancia al interior que al exterior marcará el futuro de estas instalaciones según Bethencourt, aunque será difícil explicarle a los vecinos la inversión realizada. Por eso, una vez listo los trabajos, se organizarán diferentes eventos que permitan comprobar la potencialidad del espacio. “Cuando vean que el techo se ilumina desde cualquier punto y se cambian los escenarios se quedarán con la boca abierta”, apunta el alcalde.

El recinto contará con financiación del Cabildo de Tenerife, ya que estaba buscando un espacio en la comarca de Acentejo para descentralizar la cultura de Santa Cruz y la Laguna. El proyecto también contempla la conexión a través de cristaleras con los espacios verdes exteriores donde habrá una sala anexa para eventos más pequeños.

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