
La implantación del centro de trabajo compartido o coworking en La Orotava es un cúmulo de despropósitos que dejan como saldo el pago de 27.667 euros por obras en un local que el Ayuntamiento no ha llegado a utilizar porque no cumple con los requisitos exigidos para ello, pese a que ha sido cedido temporalmente a la Asociación de Belenistas.
La historia comenzó en marzo cuando el Pleno aprobó la creación de un vivero de empresas a iniciativa del Grupo Socialista. Dos meses después, el Gobierno local decidió arrendar un local en la calle Carrera del Escultor Estévez para destinarlo a este fin. El importe mensual que se debía abonar era de 1.410 euros, pero como era necesario realizar unas obras por valor de 27.667 euros, se redujo a 833 euros mensuales el primer año de los cuatro que tiene el contrato, cuyo responsable es la Agencia de Empleo y Desarrollo Local, dato que asimismo, y según consta en el expediente, “deberá figurar en la factura”.
El 24 de junio se firmó con su propietaria y entre otras cláusulas, establece que “es una obligación del Ayuntamiento utilizarlo como centro de trabajo compartido o vivero de empresas”, una condición que seis meses después no se ha cumplido.
En primer lugar, porque en un informe del arquitecto técnico se deja constancia de lo inadecuado de las instalaciones, que “presentan numerosas y continuas filtraciones de agua en diferentes partes del forjado de la planta baja y en el sótano se aprecian otras humedades, que, al parecer, provienen de la falta de estanqueidad de elementos situados en la plaza de la Constitución”. Estas deficiencias requieren la ejecución de trabajos de restauración no previstos que tampoco se han ejecutado.
Segundo, porque dos meses después de firmar el contrato de alquiler, la jefa de la Agencia de Empleo y Desarrollo Local envió un informe en el que deja claro que en su área “no se dispone de tiempo ni de medios materiales” para el desarrollo de este proyecto.
Esta misma persona informó que “por orden del alcalde”, Francisco Linares, las llaves del local se entregaron a la Asociación de Belenistas para realizar y exponer un nacimiento desde el 6 de octubre hasta el 15 de enero de 2017, “quedando desde esa fecha a cuenta y riesgo de la citada asociación el uso de las instalaciones”.
Por todo ello, el interventor propuso que el Ayuntamiento desistiera del alquiler del local. Una propuesta que no fue aceptada por el alcalde con el argumento de que la cesión a la Asociación de Belenistas “era temporal” y ello “no distorsionaba el destino final del inmueble”. También justificó su vigencia en que los servicios técnicos municipales “estudian” soluciones para los problemas que presenta el inmueble que en todo caso, “no son achacables a sus propietarios”. Y respecto a la falta de medios, manifestó que deberán buscarse propuestas para solventarla ya que el servicio fue aprobado por el Pleno y por lo tanto, es de interés municipal.
Lo cierto es que estos acontecimientos revelan que siete meses después de haber sido aprobado, contrato de alquiler de por medio, no se hizo absolutamente nada por parte del grupo de gobierno para implementar el servicio. Tampoco se actuó en el local para cumplir las condiciones exigidas pese a las advertencias de Intervención. En su último informe desfavorable se advierte que mantener el local sin las obras necesarias para adaptarlo a un vivero de empresas, supondría un mal empleo de los recursos públicos porque los 27.667 euros que cuestan las obras deberán abonarse, de acuerdo al contrato, a su propietario, adecuando el precio mensual del arrendamiento.
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“CC no cree en este proyecto pese a las altas cifras de paro del municipio”[/su_note]
El portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Manuel González, asegura que “CC no cree en este proyecto”, que en su momento, cuando se propuso, podría haber colocado al municipio “a la vanguardia de políticas activas de empleo, ya que tenía una de las cifras de parados más altas de la comarca”. Por el contrario, Los Realejos y Puerto de la Cruz disponen de espacios bien dotados para el coworking, mientras que en la Villa esta iniciativa “sigue siendo una utopía” por la “falta de sensibilidad de los nacionalistas”.





