
El actual episodio de calima que está sufriendo el Archipiélago ha empeorado notablemente los índices de calidad del aire de Santa Cruz, disparando la contaminación ocasionada por el polvo en suspensión (PM10), que ha hecho que, durante cuatro días seguidos, las estaciones medidoras de la Red de Calidad del Aire en Santa Cruz, registraran cifras muy por encima de los recomendado para la salud. Para que la calidad del aire de una ciudad se considere buena, ha de mantener los niveles de contaminación el 50% por debajo de los límites máximos recomendados. En el caso concreto de las partículas en suspensión se considera que la calidad del aire es buena cuando no supera el límite diario de 50 microgramos por metro cúbico (µg/m³). Santa Cruz de Tenerife lleva superando esos niveles desde el pasado 25 de diciembre debido principalmente a la calima. Las ocho estaciones en las que se miden las partículas en suspensión (PM10), superaron entre el 25 y el 28 de diciembre, de manera continuada ese límite de 50 µg/m³. La media de superación en esos cuatro días registradas por esas ocho estaciones fue de 118, unu dato que permite calificar como mala la calidad del aire ya que supera las cifra de 90 µg/m³. En estaciones concretas como la ubicada en el antiguo colegio de Tena Artigas se registraron los mayores índices de contaminación por polvo en suspensión con valores que alcanzaron el día 25 los 325 µg/m³. La estación de la piscina municipal y la de la Vuelta de los Pájaros, fueron las segundas con valores más altos.
Ayer, las mediciones en el antiguo colegio de Tena Artigas y en la entrada de Santa Cruz por las piscinas, seguían con niveles por encima de los recomendados, (entre 50 y 90 µg/m³), lo que ocasionó una calificación del aire, de regular. Según los datos de la Red de Calidad del Aire de Canarias, a lo largo del año solo se han producido episodios similares en agosto de este año, donde las estaciones de Tío Pino, Tena Artigas y la Vuelta de los Pájaros, registraron superaciones por encima de los límites recomendables para la salud.
Azufre
Los episodios de calima, junto a la contaminación del puerto, como principal industria, y la del tráfico, se han convertido en los factores que más influyen en la calidad del aire de Santa Cruz, toda vez que la Refinería dejó de refinar hace ya más de tres años, situación que ha reducido de manera considerable los índices de dióxido de azufre (SO2) en la atmósfera y que hacían liderar a Santa Cruz de Tenerife las litas de ciudades más contaminadas por este elemento. Desde julio de 2013 la actividad de refinado se vio suspendida. El resultado es que la presencia de SO2, se ha reducido más de la mitad desde 2013. En puntos de medición como el de la piscina municipal, la reducción llega a alcanzar el 75% desde que parara la Refinería, mientras que en otras como las de Tomé Cano o el parque La Granja, la rebaja se sitúa en torno al 40%. En 2012, el mes con la media de emisión de SO2 más alta fue el de septiembre, con 28 µg/m³. Al año siguiente, la medición más elevada, también en media mensual, fue de 24, justo en el mes en que paró la refinería, para un año después alcanzar los 10 µg/m³ en diciembre como el mayor valor. En 2015 el valor más alto se situó en 7 µg/m³, y este año es aún menor.




