
El saneamiento es uno de los problemas más acuciantes que arrastra la isla de Tenerife, que incluso está advertida de sanción por parte de la Unión Europea ante la existencia de focos de vertido directo al mar de aguas residuales sin depurar. A medio plazo, el Cabildo tiene previsto erradicar este problema con la creación de cinco macrodepuradoras en distintos puntos de la Isla. Hasta tanto, el Gobierno insular ha decidido centrar sus esfuerzos de mejora del saneamiento a través del Plan de Cooperación Municipal a las Obras y Servicios. Al respecto, el El Cabildo va a consensuar con los ayuntamientos la definición de los requisitos y características del próximo Plan de Cooperación 2018-2020, que contará con una inversión de cerca de 50 millones de euros.
Por este motivo, el vicepresidente y consejero de Cooperación Municipal y Vivienda del Cabildo, Aurelio Abreu, se reunió días atrás con los representantes de la Federación Canaria de Municipios (Fecam). En dicho encuentro, en el que también estuvieron presentes los técnicos insulares, se explicó que el fin es priorizar el recurso económico para dedicarlo al tratamiento del agua, a través de criterios “objetivos y solidarios”.
En concreto, el próximo Plan de Cooperación Municipal contará con 48 millones de euros y una partida de 2,4 millones de euros para la redacción de proyectos. Este presupuesto se destinará con especial incidencia a infraestructuras de alcantarillado de competencia municipal, para colaborar con los ayuntamientos en el cumplimiento de las obligaciones de la Directiva 271/91. La finalidad de este plan de inversión es contribuir a corregir los desequilibrios entre los municipios de Tenerife y reducir el déficit que existe en la infraestructura urbana de alcantarillado, necesaria para la efectiva prestación de los servicios obligatorios de competencia municipal. Todo ello, con la realización de las redes municipales de saneamiento a unos niveles óptimos de eficacia y calidad.
Del mismo modo, este Plan trata de acercar el estado de dichas redes de saneamiento en toda la Isla al cumplimiento de la Directiva 271/91/CEE, con el objetivo de proteger el medio ambiente de la contaminación por vertido de aguas fecales o industriales, y la preservación de las aguas continentales y costeras.
Entre las obras que se ejecutarán a través del Plan de Cooperación 2018-2020, también se podrá incluir la reposición de las tuberías de abastecimiento de agua potable que estén deterioradas u obsoletas. De esta forma, la inversión se destinará a resolver la problemática de la evacuación de aguas negras, evacuación de pluviales y tuberías de abastecimiento urbano de agua potable.
La UE amenaza a Tenerife por no depurar las aguas residuales
Tal y como informó DIARIO DE AVISOS el pasado 19 de noviembre, en Tenerife están localizados dos de los puntos negros, de un total de 17, por los que España podría ser multada severamente -46 millones de euros- por la Unión Europea, al no contar con las depuradoras exigidas por la normativa comunitaria para evitar el vertido al mar de aguas sin tratar. Valle de Guerra y Valle de Güímar son esos dos puntos negros de la Isla, pero además están al límite Icod, Acentejo y Arona-Este San Miguel.




