
Santa Cruz renuncia a las convocatorias de los proyectos experimentales del Servicio Canario de Empleo (SCE). El primero de los programas que se va a ver afectado por esta decisión es Reciclab 2, que había conseguido la segunda mayor puntuación en la convocatoria de 2017, con un presupuesto de 148.800 euros, de los que el Ayuntamiento de Santa Cruz cofinancia el 30% (64.000). Estos son los datos que publicó el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) el pasado viernes, fecha a partir de la cual, Santa Cruz tenía cinco días hábiles para montar el expediente necesario para acceder a esos fondos. “Algo totalmente imposible” tal y como confirmó a DIARIO DE AVISOS el concejal de Empleo, Turismo y Comercio de la capital, Alfonso Cabello, quien explicó que se adopta esta medida, no solo por la imposibilidad de montar un expediente antes del 31 de diciembre, sino también por un sistema de gestión, el del SCE, que considera “caduco”. El año pasado, recordó el edil, para optar a los fondos del Reciclab 1, curso que se clausuró el pasado jueves, “tuvimos que correr mucho porque la comunicación se nos hizo el 20 de noviembre. Este año el retraso ha sido aún mayor”, explicó Cabello. “Se nos avisó telefónicamente el lunes 19 de diciembre y el Boletín no lo publicó hasta el viernes. Simplemente es imposible montar el expediente”, lamentó.
“Hemos decidido desechar los proyectos experimentales de empleo porque alguien tiene que romper este círculo vicioso en el que estamos metidos y que va desde el retraso del Estado en aprobar los fondos, al del SCE en avanzar la tramitación” explica el también consejero delegado de la Sociedad de Desarrollo, quien añade un dato que explica aún más los motivos para tomar esta decisión: “A nosotros nos ha costado en devoluciones al SCE, entre 2011 y 2016, en términos de subvenciones incobrables, alrededor de 590.000 euros”. Del propio Reciclab 1, adelanta el edil se tendrán que devolver 150.000 euros.

El motivo de estas devoluciones está, fundamentalmente, en las acreditaciones de la inserción laboral, “la urgencia y precipitación del propio SCE, ya esté justificada o no por el retraso a su vez del Estado, hace que las bases de convocatoria no estén clareas en relación a la acreditación de las inserciones que es lo que más penaliza financieramente a las entidades”. Según Cabello, “este hecho hace que dichas entidades financien al SCE, mientras que éste acredita el uso de unos fondos”.
Cabello se muestra muy crítico con la gestión del SCE no solo con los proyectos experimentales de empleo, sino con las políticas activas de empleo en general, “sin duda, creo que ha llegado el momento de resetear y redefinir el modelo de relación”. “El actual sistema está caduco y es ineficiente, toca demolerlo y volver a construirlo entre todos”, añade. Para ello el concejal propone habilitar un foro de empleo a nivel regional, “que se constituya de manera urgente en el primer trimestre de 2017 en el que estemos todos los agentes que operamos para salir con una propuesta participada y revisada”. Y es que la lucha que Santa Cruz está liderando en materia de empleo, busca que el SCE comience a aplicar políticas diferenciadas en función de las necesidades de los municipios, “porque, evidentemente las necesidades que tiene Santa Cruz en materia de empleo no son las mismas que otros municipios más pequeños”.
El responsable de la Sociedad de Desarrollo considera que los proyectos experimentales “no deben de ser la columna vertebral de financiación o de relación en las políticas activas de empleo con los municipios porque nichos de mercado nuevos, que es a los que están dirigidos, no hay tantos”. “Cuando viene la fábrica de chocolate ruso y nos hace falta formar en un año a 60 personas con diferentes perfiles -continúa-, ahí sí, cojo un proyecto experimental de empleo, lo monto y lo hago. Pero esas oportunidades, por desgracia, se dan muy pocas, y si se dan muy pocas en Santa Cruz, no quiero imaginar en otras poblaciones más pequeñas”.
Reciclab 1 formó este año a 62 personas, “una gota de agua en el océano”, reconoce Cabello, porque “nuestro problema es de 24.300 personas”. Detalla el edil que la inserción de 40 o 50 personas en otros municipios más pequeños, produce un efecto importante, “en Santa Cruz es casi imperceptible, no se justifica el esfuerzo que tenemos que hacer para llegar a estas convocatorias”. Sin embargo, reconoce Cabello, Santa Cruz se ha seguido presentando, año tras año, a estas convocatorias porque “cuando ves la cara de las personas que llevan cuatro años buscando trabajo y de repente ven una puerta abierta a cambiar de rumbo, que encuentran un empleo, entonces entiendes porque te presentas”.
Por eso, el concejal avanza que Santa Cruz seguirá realizando sus propios proyectos experimentales de empleo, sin necesidad de acudir a la convocatoria del SCE. “La decisión que se tomó en el último consejo de administración de la Sociedad de Desarrollo es que nos sale más a cuenta renunciar a las convocatorias y coger el dinero que íbamos a destinar como cofinanciación a proyectos propios”.
“De esta forma -continúa- renunciamos a las condiciones que nos ponen desde el SCE y el Fondo Social Europeo para acudir a estas convocatorias que nos generan tanto trabajo, tantas devoluciones y nos condiciona tanto el desarrollo de los proyectos, que al final, te das cuenta de que tienes al equipo directivo del proyecto bloqueado, justificando en vez de estar buscando trabajo para la gente”. “La sensación que voy teniendo del SCE es que las políticas activas de empleo no están dirigidas a lograr inserciones, sino a justificarlas. Estamos todos obsesionados con los indicadores en vez de estarlo con el beneficio real de los programas”, añade. El concejal reconoce que “echa de menos” trabajar de una forma coordinada “y de confianza” con el SCE, con el que, lamenta, hay poca comunicación.
ÍNDICE DE INSERCIÓN
El pasado jueves se clausuró Reciclab 1, un curso en el que 62 personas recibieron formación. De ellas, 32 se insertaron laboralmente a lo largo del año y 26 siguen trabajando. Una de esas personas es Carmen, tres años en paro y con cientos de currículos tras de sí, hoy trabaja como recepcionista.




