
Yusnadia Hernández y su hija Bexy Marien, de 12 años, tendrán que abandonar su vivienda en la Urbanización Atlantic View, en Costa del Silencio, en el municipio de Arona, antes de las 11.00 horas del 21 de diciembre, plazo que le fue concedido ayer cuando se presentaron en su casa cuatro funcionarios judiciales con una orden de desahucio forzoso. La autoridad judicial, en un papel escrito a mano, le advirtió además de que en caso de no abandonar ese día la vivienda voluntariamente, “la comisión judicial será asistida por la fuerza pública y los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Arona para hacerse cargo de la menor, apercibiendo de que la vivienda, así como el garaje, deberá quedar libre y expedita, en el mismo estado de conservación que la recibió”.
Yusnadia Hernández no entiende que la desalojen de una vivienda que ella compró en junio de 2011 a su anterior propietario, el señor al que cuidaba, un año antes de que este falleciera (29 de octubre de 2012), “y con todas sus cualidades mentales claras”, relata. Es consciente de que la compraventa fue declarada nula por el Juzgado de Primera Instancia Número 5 de Arona en diciembre de 2013 y que también se desestimó su recurso ante la Audiencia Provincial (14 de abril de 2014), si bien esa última sentencia fue recurrida al Tribunal Supremo, que aún no se ha pronunciado, por infracción procesal y recurso de casación, por lo que dice “no entender a qué viene que me quieran dejar en la calle”.
La denuncia contra Yusnadia Hernández se produjo un año después del fallecimiento del señor italiano a quien cuidaba y fue interpuesta por el anterior propietario del inmueble -también tiene otros apartamentos en la misma urbanización- a través de un poder notarial enviado desde Italia por la hija del fallecido, “que en 20 años nunca le vino a ver a la Isla”, comenta Yusnadia, que ayer trataba de localizar a la Plataforma Antidesahucios para trasladarle su historia.

La compraventa del apartamento y la plaza de garaje (junio de 2011), según Yusnadia Hernández, se produjo ante el notario Roberto Cutillas, “depositando 25.000 euros en efectivo y la subrogación de la hipoteca que todavía estoy pagando”, relata la protagonista de una historia que dice haber trasladado a Servicios Sociales del Ayuntamiento de Arona, a donde acudirá esta mañana para solicitar, entre otras cosas, asesoramiento jurídico, “porque ya me he quedado sin un euro para abogados”, señala. Fuentes del Ayuntamiento dijeron ayer desconocer el asunto.
Además, Yusnadia Hernández le compró al señor al que cuidaba dos vehículos por 1.000 euros cada uno, que también debe entregar el día 21, según la orden judicial que consta contra ella tras la sentencia de la Audiencia Provincial. Según nos muestra documentalmente, tanto la casa como el garaje y los vehículos están a su nombre y paga por ellos los correspondientes impuestos.
Una camarera de piso, divorciada, con una menor a su cargo
Yusnadia Hernández, de origen cubano, tiene 40 años y desde hace 10 vive en el sur de la Isla, donde trabaja a tiempo parcial como camarera de piso. Está divorciada y tiene dos hijos, una niña de 12 y un joven de 20 años que vive ahora con su novia.




