La Comisión de Fiestas de Arico el Nuevo está realizando una importante labor de dinamización de este núcleo, intentando mantener actividades y el interés por su patrimonio cultural con el fin de poner en valor un pueblo que corre el riesgo de despoblarse (apenas 150 habitantes). Este núcleo del extenso municipio de Arico, Conjunto Histórico por los valores de su arquitectura, cuenta con un hotel rural, que se alquila completo y por meses, dispone de una pequeña venta tradicional y de una tasca en el centro de la plaza, que participa, junto con la comisión de Fiestas y el Club Deportivo Arico, de un innovador programa de acciones de dinamización, con encuentros de grupos de rock en la plaza y un rastro local. En estas fechas han organizado un original concurso de casas decoradas con motivos navideños.
El caserío está constituido por edificaciones de una y dos plantas, patios interiores y graneros. En la parte alta del pueblo se hallan la plaza y la ermita, núcleo alrededor del cual se construyeron las principales casas, y a partir del que se alineó la primera calle, la de la Luz.
Las viviendas se dispusieron dentro de un concepto más urbano, sensiblemente distinto a lo que ocurría en la arquitectura doméstica del Lomo (Villa de Arico), pero con la salvedad de que las primeras levantadas no se atenían a una simetría en la disposición de los vanos.
Los valores patrimoniales que justificaron la declaración de Arico el Nuevo como Conjunto Histórico se fundamentaron en su configuración urbanística de carácter lineal (a lo largo de la vía que en su momento conectaba con el puerto de El Porís), así como por su patrimonio arquitectónico. Este último aparece representado por un conjunto de viviendas tradicionales, construidas entre los siglos XVIII y XX, con una tipología muy característica de las medianías del sur de la Isla y buen estado de conservación.
Arico fue un asentamiento indígena guanche. Cuando en el siglo XVIII se construye la nueva localidad, le añaden el adjetivo de el Nuevo, gracias a la industria de la piedra labrada. Con el paso de los años, muchas de las casas antiguas y cuevas fueron sustituidas por la típica construcción de salón bajo y vivienda, en los márgenes de la vía que va a Arico el Viejo y La Sabinita.
Cuna de apellidos y familias ilustres de la economía y política tinerfeña
Arico el Nuevo, hoy con pocos residentes, fue cuna de apellidos y familias de la economía y política de la isla de Tenerife, como el militar Francisco Peraza y Mejías (1809-1882), Ramón Peraza Pérez (1865-1954), que fue consejero fundador del Cabildo Insular de Tenerife, poeta y periodista; o Martín Rodríguez y Díaz-Llanos (1879-1942), rico propietario, empresario y político, que también residió en este núcleo.








