
Por fin este año se hará justicia con uno de los Bienes de Interés Cultural (BIC) más olvidados de la historia patrimonial del Archipiélago: la cueva de Bencomo, sumida en el más absoluto de los abandonos y convertida en un corral de cabras, como denunciaba ayer DIARIO DE AVISOS.
El Gobierno de Canarias, el Cabildo y el Ayuntamiento de Santa Úrsula se han puesto de acuerdo para transformar la morada del rey guanche, protagonista destacado de la conquista de Tenerife, en un museo de sitio con un centro de interpretación. Así lo confirma el director general de Patrimonio Cultural del Ejecutivo regional, Miguel Ángel Clavijo, quien añade que el proyecto de rehabilitación, realizado por Ramón Cebrián, investigador de la Universidad de La Laguna (ULL), se presentará a finales de este mes.
El primer paso que acordaron dar las tres administraciones públicas ha sido asegurar la zona, limpiarla y proteger el entorno antes de empezar a trabajar en él. “Aún no hemos previsto los plazos, pero personalmente me gustaría tener todo adecentado en un año”, indica Clavijo. El paso posterior será concretar con el Ayuntamiento el espacio en el que se ubicará el gran centro de interpretación. Para ello, Cebrián propone en su proyecto aprovechar el mirador de Humboldt una vez que se resuelva el litigio judicial con la adjudicataria del mismo, la empresa Teidesoft SL, que ha llevado a tenerlo cerrado desde 2014. “Eso abarataría mucho la intervención, aunque no tiene por qué tener un coste alto”, puntualiza el director general.
Al respecto, aclara que aunque no existe una partida específica para esta acción, la Administración autonómica tiene recursos para asumir la rehabilitación, a la que Clavijo califica de “estratégica”. Tampoco hay cerrado un presupuesto definitivo, ya que dependerá de los pasos que se vayan dando a partir de ahora.
La idea es que la residencia del penúltimo mencey de Taoro se convierta en un museo de sitio, una manera de conservar un yacimiento arqueológico in situ a efectos de que el visitante pueda observar mejor y en su contexto el proceso histórico que allí sucedió.
Los responsables insulares, regionales y locales evalúan la posibilidad de que la cueva sea una oferta complementaria al municipio colindante, La Orotava, donde se puede ver un conjunto histórico posterior a la conquista, mientras que Santa Úrsula podría “individualizar” la oferta turística del Norte como un paraje que permita ver y conocer todo lo relacionado con el mundo indígena guanche.
Desde 1986, año en el que se declaró BIC la cueva, no había existido consenso, presupuesto, ni voluntad institucional para recuperar este tesoro histórico y darle a Bencomo el protagonismo que merece. Sin embargo, ahora, al parecer, esta tendencia se ha roto.
Según Clavijo, el proyecto tendrá un “impacto notable” en la comarca, porque permitirá recuperar toda la ladera para la ciudadanía. Y también se hará justicia con el BIC y el mencey guanche que le dio nombre.





