Se llama Marisa Díaz, es vecina de la Villa, y fue la afortunada que encontró la figura del rey en una porción de roscón gigante y se llevó de regalo un preciado dulce de reyes. Su identidad fue una larga espera y cuando ya todos daban por huérfano al roscón, apareció la mujer, una hora y media después de haberse vendido todas las porciones y pese a haber sido requerida por megafonía en reiteradas ocasiones ya que el premio era la novedad de esta edición.
Por quinto año consecutivo, el roscón que se elaboró en la avenida Emilio Luque tuvo un gran éxito. El frío no impidió que cerca de 3.000 personas, según datos de la Policía Local, se concentraran por fuera del colegio La Milagrosa en una cola que alcanzó el medio kilómetro, para comprar una porción al módico precio de un euro.
También por primera vez se logró hacer de forma redonda y se superó la cantidad estimada, 130 metros, contra los cien previstos por los organizadores.
Esta iniciativa une dulzura y solidaridad, puesto que el dinero recaudado, en este caso 2.500 euros, la misma cantidad que porciones vendidas, será destinado a Cruz Roja.
El gran dulce era de dos sabores: de crema de chocolate y crema pastelera y se acompañó con 400 litros de chocolate caliente. A las 20.30 horas ya se habían vendido todas las porciones y seguía llegando gente. La culpa de ello la tuvieron, como siempre, la panadería León y la pastelería La Manobuena, esta última responsable de fabricar unos 500 kilos de crema que sirvieron de relleno al roscón que se elaboró por partes. En ella se emplearon unos 2.400 huevos, 75 kilos de azúcar, 50 de leche condensada, uno de canela y 350 litros de leche.
La masa, de tipo brioche, se realizó en las instalaciones de la primera. Para ella se utilizaron cerca de 500 kilos de harina; 5 de grasa; 10 de mantequilla; 50 de azúcar; unos 500 huevos y 70 litros de leche. En la preparación intervinieron ocho personas, y se comenzó a trabajar desde la mañana de ayer porque es necesario dejarla reposar y enfriar bien antes de rellenarla. La elaboración no es muy dificultosa pero supone un tiempo de cocción en el que no se puede dejar de remover hasta hervir y se necesitan calderos especiales capaces de soportar unos 25 kilos.
Esta iniciativa en la que La Orotava fue pionera en la Isla, se organizó por primera vez en 2013 y es la antesala para recibir a Sus Majestades. Cada año, la concejalía de Desarrollo Económico Local intenta incorporar elementos nuevos para atraer a un público cada vez más numeroso. Ayer hubo un recital de villancicos canarios a cargo del grupo Agarau y para quien encontrase la figura del rey, un roscón, que tras buscarla un largo tiempo, finalmente consiguió a su dueña.











