mis queridos enemigos

“Si clonamos genios atentaremos contra su libertad de elegir”

La mía no te la inventes, ¿eh?”. Me lo advierte José Carlos Alberto Bethencourt, exrector de La Laguna, exconsejero de Educación del Gobierno de Canarias y flamante presidente de la Económica
José Carlos Alberto Bethencourt
José Carlos Alberto Bethencourt
José Carlos Alberto Bethencourt, exrector, exconsejero, excatedrático y presidente de la Económica. / FRAN PALLERO

La mía no te la inventes, ¿eh?”. Me lo advierte José Carlos Alberto Bethencourt, exrector de La Laguna, exconsejero de Educación del Gobierno de Canarias y flamante presidente de la Económica, porque una vez, cuando lo eligieron rector, yo no lo localizaba y me inventé una entrevista con él para el periódico en el que trabajaba, no sé si éste, otro o una agencia de noticias. Puse en su boca palabras de Amador Schüller, que fue quien me impuso los atributos de doctor, en Madrid: “Seré el rector de todos”, dijo don Amador, cuando lo eligieron jefe de la Complutense. Y José Carlos Alberto (Santa Cruz, barrio del Toscal, 1943) lo fue, rector de todos, aunque no lo anunciara. Ah, se me olvidaba: hasta su jubilación ejerció como catedrático de Obstetricia y Ginecología en la ULL y ahora investiga en biogenética, con muchísimo éxito, en su clínica privada.

-¿Y eso de la Real Sociedad Económica, a estas alturas?

“Me llamaron unos amigos a una cena para proponérmelo, pero no me convencieron”.

-¿Y entonces?

“Pues volvimos a cenar, me ilusioné y ganamos. Dicen que yo no era continuista y la gente me votó; acepté una parte de la candidatura y yo aporté otra: Diego Vega, Andrés Orozco y algunos que aparecerán como vocales, como Nely Rancel…”.

-Usted capitaneó la movida contra la Universidad de Las Palmas.

“No, yo, simplemente interpreté que si para quitarle el nombre de ‘Politécnica’ a la Ulpgc había que acudir a una reforma universitaria, no era necesario. Podían haberlo hecho directamente. Ahora hay cinco o seis universidades en Canarias y no pasa nada”.

-¿Entonces?

“Pues que lo más importante es saber si estamos siguiendo el modelo que Canarias necesita”.

-Sigue fallando el modelo, entonces.

“Maragall trató de asimilar la universidad española a la europea y a la norteamericana: grado, más máster, es decir, un primer ciclo y postgrado. Y quiso ver la posibilidad de que los alumnos acabaran unos cursos comunes y accedieran a un posgrado en las disciplinas que la sociedad reclamaba”.

-¿Por ejemplo?

“Pues, en colaboración con los empresarios, montar estudios en relación directa con la empleabilidad, como por ejemplo director de hotel, en Canarias. Pero no estableciendo el máster para siempre, sino durante el tiempo que haga falta para titular a los que demanda el mercado. Es decir, tener flexibilidad en las enseñanzas no regladas”.

-O sea, que sigue existiendo una especie de rigidez académica.

“En la universidad pública, sin duda; aunque las cosas van cambiando. En Las Palmas, por ejemplo, ya existe la titulación doble; en La Laguna creo que no; y en la privada, por supuesto”.

-¿Reciben nuestras universidades suficiente dinero del presupuesto?

“Hubo momentos mejores”.

-¿Faltan o sobran profesores?; dicen que sobran.

“Faltan, no sobran, según el Plan Bolonia. Pero lo que echamos de menos es la investigación. No hay dinero para ella”.

-Tampoco se puede soportar un plan por cada rector que llegue a las universidades públicas.

“No, claro que no. Hace falta un plan a futuro y por consenso político y académico”.

-Usted investiga con embriones. ¿Se puede clonar un Hitler?

“Sí, la película dice que Mengele lo hizo y que anda por ahí”.

-¿Y deportistas de élite y grandes genios de la ciencia?

“Sí, sí, pero mire usted, somos hijos de una casualidad genética y si empezamos a clonar supuestos genios atentaremos contra la libertad a elegir que debe tener el individuo, que quiere ser esto o lo otro; elegir, en suma, no nacer ya predestinado a ser algo o alguien”.

-¿Se trabaja aquí, en reproducción asistida, con garantías?

“Sí, en cuanto a protocolos y técnicas. Los laboratorios están muy mecanizados y funcionan de manera similar. Y tenemos las mejores manos”.

-¿Es verdad que se puede ser hijo de tres padres, es decir, de dos madres y un padre?

“No, son cosas de algunos titulares de periodistas, a los que les encantan esas aseveraciones categóricas. Hay sólo un 0,5% de material genético de la donante en la técnica a la que se refiere usted para evitar enfermedades hereditarias mitocondriales con transferencia nuclear. El resto es de los padres”.

-¿Le han pedido elegir sexo en una reproducción asistida?

“Me han preguntado, pero en España está prohibido. Sólo se autoriza en caso de trasmisión posible de enfermedades, sobre todo nerviosas y degenerativas”.

-Usted se dedicó a la política, ¿cómo ve la cosa en estas islas?

“¿Se refiere a la sanitaria?”.

-Bueno, si quiere empezamos por ahí.

“Pues tenemos problemas de gestión, está clarísimo. No es el sistema mejor del mundo, pero funciona. En algunas especialidades somos muy buenos”.

-¿Aboga por un gran pacto sanitario en esta comunidad autónoma?

“Por supuesto, con un modelo mixto, público y privado, que por cierto puso en marcha Felipe González y funcionó. La sanidad pública debe ser auxiliada por la privada, con transparencia y con criterio, para que la sociedad lo entienda”.

-¿Faltan hospitales?

“Los del norte y el sur, desde luego, pero con cabeza; que se desarrollen en ellos las especialidades que correspondan y que se gaste lo necesario; sólo eso”.

-¿Y qué es eso de llevar altas especialidades concretas a otras islas menores?

“Yo creo que debe haber concentración sanitaria donde sea rentable. Repito que es preciso actuar con cabeza y transparencia, con atención a dónde está la casuística”.

-¿Y cómo resolvería usted la lista de espera?

“Con dinero. Y explicando a la gente qué es un hospital, cuándo hay que acudir a él, las prioridades sanitarias que existen y son razonables si se explican, etcétera. Educación sanitaria, en suma”.

-¿Se hace una buena medicina aquí, entonces?

“Sí, en la pública y en la privada; y es preciso hacerlas complementarias”.

-¿Volvería a la política?

“No tengo edad”.

-¿Tiene futuro el partido al que ha servido, Coalición Canaria?

“Yo creo que el nacionalismo no independentista tiene futuro, pero si se sientan sus elementos principales en una mesa y hablan. No puede ser que no haya comunicación fluida entre los nacionalistas, pero más grave es que no la haya entre miembros del mismo partido. No sé con exactitud cómo son las relaciones entre ellos, pero a mí me gustaría que fueran muy fluidas, por ejemplo, entre Paulino Rivero y Fernando Clavijo. Creo que eso sería bueno para Canarias. Que busquen camino y que pidan consejo y hallen consenso”.

-¿Se imagina a Clavijo hablando con Paulino, con los puñales que le clavó en la espalda?

“Pues tendrá que hacerlo. Yo se lo pediría a ambos”.

-¿Cree que Clavijo puede ser un buen presidente?

“Hemos hablado poco de política. Pero creo que sabe que compartimos que es preciso defender nuestra identidad. Estamos en España, Europa nos entiende, estos son nuestros niveles. Y hay cosas que podemos ofrecer a España y a Europa desde Canarias”.

-Pero es que nadie se pone de acuerdo…

“El pleito debe cerrarse. Pasamos por una época de peleas que no entiendo. Debemos estar en otra línea porque defendemos principios de una nueva civilización. O nos metemos en ella o no habrá nada que hacer. Pensar diferente no necesariamente identifica a nuestros enemigos”.

-Volviendo a lo profesional, ¿no está cansado, le resulta difícil mantenerse al día?

“No, hombre, algo cansado si estoy. Pero no me cuesta demasiado trabajo mi dedicación a la reproducción asistida. Estoy en contacto con los mejores especialistas del mundo, desarrollamos técnicas similares, con resultados excelentes. Asisto a congresos, sigo las revistas científicas y compartimos los resultados. Hago lo que me gusta”.

Pago yo su orujo y mi té en el hotel Mencey, que es la madre de todas mis batallas. Fran Pallero se dedica a limpiar las mesas del entorno para que no aparezca en las fotos nada de lo que no le guste. Incluso pretende desalojar a una vieja que le estorba, pero finalmente desiste. Marisa, la mujer del señor presidente de la Económica, también ex rectora, lo viene a recoger en el coche. Está José Carlos Alberto muy lúcido y con ganas de seguir trabajando. La gente parece cada día más joven. ¿Seré sólo yo el que va para atrás como los cangrejos? Coño, lo que me faltaba.

TE PUEDE INTERESAR