
Este mes se cumplen cinco años de su cierre. Y pese a que todo apuntaba que en enero volvía a abrir sus puertas, la reforma de la piscina de Los Salesianos, en La Orotava, se ha encontrado con un obstáculo importante para cumplir las previsiones iniciales de la empresa Gestión Deportiva y de Base (GDB), responsable de su ejecución y posterior apertura, y la dirección del centro educativo.
El proyecto contempla la construcción de un acceso independiente con una escalera, que ha sido denegada pero que resulta fundamental, ya que la otra entrada es la del colegio y en horario lectivo no puede haber tránsito de personal. “El informe de los técnicos es desfavorable porque dicen que está fuera de ordenación” en el Plan General (PGO), explica uno de los responsables de GDB.
La empresa está formada por antiguos alumnos se iba a encargar del mantenimiento de la instalación a cambio de la gestión deportiva durante quince años. Pero ha parado el proyecto hasta que la próxima semana se reúna con el concejal de Urbanismo, Narciso Pérez, y se plantee junto a los técnicos una solución para este tema, “si es que existe”, matiza.
Mientras tanto, el Gobierno municipal realiza el estudio técnico y jurídico para valorar lo que se puede hacer y una vez se cuente con los dictámenes de dicho documento se le informará a la empresa y al colegio.
“Tenemos proyecto, una inversión importante que asciende a 160.000 euros, y ya estaba hablado con Los Salesianos la firma del contrato, solo nos falta la licencia de obra”, aseguran desde la GDB. Además, sus dueños tienen la garantía de que hay clubes de natación y waterpolo que quieren ir a entrenar allí porque las piscinas de la comarca están “saturadas” y la puesta en marcha de la del Puerto de la Cruz sigue siendo una incógnita. Y esta confirmación es importante porque garantiza la estabilidad económica de un espacio que fue un referente para la natación hasta no hace más de una década.





