Un joven de 28 años de edad y nacionalidad checa que sufrió gravísimas heridas, como consecuencia de un accidente durante una de las madrugadas más multitudinarias del Carnaval tinerfeño, la del lunes al martes, falleció a primera hora de la tarde de ayer, en información confirmada oficialmente desde el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.
El trágico suceso acaeció minutos antes de las seis de la madrugada de la referida jornada. Tras precipitarse desde una altura de aproximadamente unos nueve metros, el afectado sufrió un traumatismo craneoencefálico severo, si bien la rápida actuación de los policías portuarios (cayó desde una avenida marítima -Francisco La Roche- hasta el recinto del puerto de la capital tinerfeña) y de los efectivos de la Cruz Roja, se logró estabilizar al joven y trasladarlo con vida hasta el Hospital Universitario de Nuestra Señora de Candelaria, donde finalmente falleció unas doce horas después a consecuencia del brutal golpe que sufrió en el cráneo.

Como es preceptivo, los especialistas de la Policía Científica ya investigan las circunstancias de este óbito. Fuentes municipales desvelaron esta tarde que la caída se produjo desde una zona acotada por vallas y que está separada de la estrictamente reservada para los multitudinarios bailes nocturnos propios de estas fiestas. Una de las incógnitas a resolver es si fue el fallecido quien retiró las vallas o se encontró el camino expedito por la acción de otras personas.
La muerte del joven checo, residente en Tenerife desde hace años, ha causado cierta conmoción en la Isla habida cuenta que el Carnaval santacrucero tiene a gala ser uno de los más seguros del mundo. No en balde, esa madrugada del lunes se congregaron unas 180.000 personas y, más allá de este accidente, las incidencias se limitan a la atención de los que se excedieron con el alcohol y a los peor parados de alguna pelea que no pasó a mayores. Eso sí, en la madrugada del pasado viernes hubo otra caída al recinto portuario en la que el afectado sufrió fractura de mandíbula y pérdida de varias piezas dentales, si bien en este caso el accidente se debió a que el involucrado se subió de forma imprudente a un contenedor para sacar una foto y perdió pie con tan doloroso resultado.





