
A pesar de los anuncios, la playa de Las Teresitas permanecerá sin servicios de bares durante la Semana Santa. Ayer, solo un autobar permanecía en los aparcamientos pero sin abrir al público puesto que aún no tiene conexión eléctrica. Y es que, tal y como denuncian quienes hasta hace unos meses ofrecían comida y bebidas en la playa, los kiosqueros, la tardanza en conceder los permisos para ocupar los aparcamientos ha impedido que dispongan del tiempo suficiente para tramitar las conexiones. Ayer, según confirmó el Ayuntamiento de Santa Cruz, se terminó de firmar las autorizaciones para los nueve autobares que inicialmente podrán permanecer en la playa, al menos hasta el 10 de junio, cinco días a la semana. Será entonces cuando se puedan renovar los permisos o dar entrada a otros negocios en sustitución de los existentes.
Antonio López, uno de los kiosqueros afectados por el cierre, mostraba ayer su indignación por la “mala organización” de un Ayuntamiento que, dijo, “ha ido cambiando de una semana a otra y al final, la playa no tendrá servicio en Semana Santa simplemente porque no hay tiempo”. Admitió López que algunos de los nueve autobares pertenecen a los que hasta hace unos meses poseían kioscos en la playa. “Han tenido que tirar de sus ahorros para comprar deprisa y corriendo una caravana de estas y, encima, no podrán sacarle partido durante Semana Santa”, lamentó López. El coste de este tipo de vehículos está sobre los 15.000 euros.
Ante la queja de la falta de conexión a la red eléctrica, el Ayuntamiento recordó ayer que, los autobares, por definición son autosuficientes y tienen que tener su propio sistema de generación de energía, por lo que no necesitan estar conectados a la red. Han de contar con su propio grupo electrógeno, y el Ayuntamiento se limita a dar las facilidades a su alcance para que se sitúen en la zona de dominio público (aparcamientos) que es de titularidad municipal. En cuanto a las autorizaciones, detalló el Consistorio que se firmaron las dos últimas del total de nueve que se han dispensado para ocupar la zona. La vigencia es de dos meses, por lo que podrán permanecer en la playa hasta el próximo 10 de junio. Los propietarios de los chiringuitos de la playa, mostraban su incertidumbre con respecto al futuro concurso. “Si han tardado semanas para conceder los permisos para estas caravanas, me temo que lo de sacar a licitación los kioscos de temporada antes de junio no va a ser posible”, aseguró López.
Respecto al ánimo de los kiosqueros y los trabajadores a su cargo, reconoció López que no es muy bueno. “Llevamos meses sin trabajar y, encima, gastando los pocos ahorros que teníamos, pero seguimos en la lucha”. Los propietarios afirman que con ellos se ha producido un “atropello” y van a llegar hasta donde haga falta.




