
Por ZENAIDO HERNÁNDEZ/Santa Cruz de Tenerife
El Triduo Pascual llega hoy a su particular ecuador. El Viernes Santo recuerda la muerte de Jesús y dará paso mañana en la noche, ante la llegada del domingo, a su triunfo de gloria, con la resurrección.
La Semana Santa cierra el periodo de cuaresma, que renueva el mensaje imperecedero del hijo de Dios, el Dios hecho hombre que invita a renovar el despertar de la fe en el corazón del hombre y de la mujer de hoy, a sentir la esperanza de discurrir por un sendero de luz, de avanzar con él para estar ajeno a oscuridades. La Diócesis de Tenerife lo ha recordado señalando que se encuentra en renovada misión evangelizadora y, por ello, mira con especial atención al despertar alegre de la resurrección, el encuentro con la Pascua que todas las comunidades parroquiales vivirán en la noche de mañana, con la bendición del cirio, con el agua que bautizará a cuantos se incorporen a la feligresía. Ayer se celebró la institución de la eucaristía. El Jueves Santo, día del amor fraterno, permitió reiterar la presencia viva de Jesús en la eucaristía y consolidar el compromiso del cristiano en la entrega hacia los preferidos de Jesús, los pobres.
A las cuatro de la madrugada de hoy salió a la calle el Cristo de La Laguna, en su peregrinar por los conventos e iglesias, estaciones de meditación sobre las Siete Palabras. El olor a incienso junto a la fragancia de las flores, el brillo de los cirios y el paso de los esclavos, custodiaron y dieron realce al recorrido procesional, que contó un año más con las voces orantes inmersas en la estructura de malagueñas. La iniciativa, sólidamente consolidada cuenta desde la Pontificia, Real y Venerable Esclavitud con el pleno reconocimiento y total apoyo. Uno de sus miembros, el folclorista Alexis García, ha sabido dar continuidad a la propuesta que en su momento ofrecieron Los Majuelos, que bajo la dirección de Juan López entablaron ese diálogo por medio de la oración popular, expresada con el mayor recogimiento. Manuel Verdugo, entre otros, dejó constancia del sentir isleño ante el Cristo Moreno en cruz de madera, de brazos abiertos hacia la paz, el Nazareno que no se privó del dolor humano, y lo magnificó para vencer a la muerte. “Viernes Santo lagunero/brilla más clara la Luna/ para alumbrar el sendero/ al Cristo de la Laguna”. Los acordes de Tosca, E lucevan le stelle, fragmento popularmente citado como Adiós a la vida, de Puccini, le acompañó esta mañana en el recorrido por la Carrera, donde igualmente se pudo escuchar al casi centenario Orfeón La Paz.
La Laguna vive esta tarde la Magna, la catequesis procesional, que parte de la Catedral, con las cofradías y hermandades, que dan buena cuenta de uno de los más firmes caracteres que definen a la ciudad. En la noche, cuando el recogimiento llega a cotas difícilmente superables, las calles sentirán el paso del Santo Entierro. Santa Cruz de Tenerife despertó esta mañana con el eco que dejó anoche el paso de La Macarena y del Padre Jesús Cautivo. La parroquia matriz de La Concepción registró en la tarde, con la solemne misa del Jueves Santo, la masiva afluencia de fieles que ya en la noche se dispusieron a compartir en la calle la devoción popular, que igualmente contó con la expresión de las malagueñas, como ofrenda de un puñado de cantadores. Hoy, a las 21.00, sale a la calle, también desde La Concepción una de las procesiones de mayor arraigo en la historia santacrucera. El paso del Cristo del Buen Viaje, con San Juan y la Magdalena, transitan por las calles ajenas al tráfico. A medianoche, desde la iglesia del Pilar, sale la Virgen de Las Angustias, encuentro multitudinario que al paso de los años ha ido tejiendo una aureola singular. Se recuerda el apoyo que dio a la banda de música el alcalde Emilio Calzadilla, en el periodo republicano, para que la acompañara, de ahí que para muchos permanezca inalterable tal impronta y la devoción despierte ecos republicanos que se perciben cuando la imagen discurre en el tramo donde tuvo su domicilio el recordado edil, interpretando los socorridos acordes de Tosca.
ESTA TARDE
Hoy en la tarde se celebra la solemne función del Viernes Santo y a las 20.00 horas sale a la calle desde la Concepción la procesión Magna del Santo Entierro. Luego, las iglesias quedan en silencio. Será el trabajo de puertas adentro para devolver a sus lugares de culto habitual las imágenes. Todo quedará listo en la noche de mañana cuando la esperanza de la resurrección se vista de alegría. Jesús Sacramentado, el Santísimo Sacramento, saldrá a la calle desde la parroquia de San Francisco.
Llega la noche más luminosa y la invitación a compartir la alegría que da pleno sentido a la fe cristiana.

















