
El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, mantuvo, ayer, una reunión con los principales sindicatos de la Policía Local para abordar el polémico reglamento que, entre otras cosas, prohíbe los tatuajes, las barbas de más de dos centímetros o mantiene el saludo militar de los agentes ante los cargos políticos. Según explicó el delegado del CSI-F, Jesús Illada, al término de la reunión, el alcalde dijo estar dispuesto a sacar una instrucción aclarando la interpretación de algunos artículos, “pero no a modificarlos”. “Hemos quedado para vernos en una segunda reunión pero desde el CSI-F seguimos opinando que el reglamento se extralimita en el ámbito legal de las materias que debe regular”, añadió Illada. “Aún así -continuó-, nos seguiremos reuniendo para proponer lo que podamos”. De no llegar a un acuerdo, tanto el sindicato de Illada como el resto de entidades están dispuestos a llevar el reglamento al juzgado por vulneración de derechos fundamentales. Ayer, los agentes recibieron el apoyo de IU, formación que, en una nota, calificó la norma de “reaccionaria”. Su portavoz, Ramón Trujillo, coincide con los sindicatos que afirman que se les quiere militarizar.





