
El Día de Canarias sirvió para que Santa Cruz de Tenerife, cocapital del Archipiélago, saldara su deuda con la celebración de la canariedad por excelencia. Después de años de tímidos festejos, ayer la ciudad echó la casa por la ventana. Una veintena de actividades se repartieron por el entorno de las plazas de la Candelaria, de España y de la iglesia de la Concepción, junto a la calle de La Noria o la Alameda del Duque de Santa Elena. Más de 30.000 personas se acercaron en algún momento del día a alguno de los actos desarrollados, según los datos aportados por el Ayuntamiento capitalino. Un día en el que predominaron las familias con niños, que se acercaron a la feria de ganado o a los talleres dispuestos para los más pequeños, y que tuvo un cierre brillante con el concierto de Los Sabandeños.
Numeroso público se congregó desde primeras horas en el centro de la ciudad para disfrutar de los conciertos, exhibiciones, concursos, torneos deportivos, bailes tradicionales y demás actividades festivas programadas. Especialmente concurridas estuvieron la feria de ganado y la Feria del Vino y de los Guachinches. El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, destacó la concurrencia de público en unos actos “con los que reivindicamos todo lo que nos une y nos distingue como pueblo”. “En cualquier caso, este día ha sido el colofón perfecto de una de las mejores Fiestas de Mayo de los últimos años”, dijo.
El programa de actos incluyó también exhibiciones deportivas, como una luchada entre el Campitos y el Guamasa, seguida por 1.000 personas, y juegos de cartas canarios, además del tradicional concurso de Comidas Típicas, certamen en el que Julio Francisco Tacoronte obtuvo cuatro primeros premios de las nueve modalidades.




