
Miembros de la Guardia Civil arrestaron durante la madrugada de ayer al conocido como el ladrón de Los Rodeos, en un servicio prestado en Playa de Las Américas y que responde a la orden de busca y captura decretada desde que el pasado día 9 sustrajera presuntamente en el aeropuerto Tenerife Norte un taxi que abandonó a los pocos minutos tras percatarse de que en su interior había un bebé de unos cinco meses de edad, quien salió ileso de tan singular peripecia.
El arresto del sospechoso se produce unas 24 horas después de que supuestamente protagonizara otro notable incidente en el interior del aeródromo lagunero. Tal y como desveló ayer este periódico, fue descubierto en el interior de una furgoneta, con la que huyó por la pista y las carreteras aledañas a la misma, tras posteriormente hacerse con otro vehículo y escapar del perímetro atravesando la valla, no sin antes causar otros desperfectos.
Respecto a la detención acaecida en la madrugada de ayer, se produjo como consecuencia de las medidas adoptadas precisamente para dar con el hasta ahora huidizo sospechoso y ponerle a disposición de la autoridad judicial.
Los guardias que practicaron el arresto identificaron al sospechoso tras comprobar que el vehículo con el que circulaba por la referida localidad turística sureña estaba denunciado como sustraído.
Fuentes cercanas a la investigación detallaron que no solo el turismo era robado, sino que en el interior del mismo también se encontraron objetos procedentes de otras sustracciones.
Al parecer, antes de que se produjera su arresto, tuvo tiempo de cometer un par de atracos. El caso del ladrón de Los Rodeos alcanzó notoriedad poco después del mediodía del pasado 9 de julio con la citada sustracción del taxi, que abandonó minutos después en el santacrucero barrio de Juan XXIII con el bebé en su interior sano y salvo. Esa misma tarde-noche volvió al aeropuerto lagunero, donde supuestamente arrambló con efectos y la recaudación (aproximadamente, 500 euros) de una de las cafeterías.
En la madrugada del pasado martes llegaron los incidentes con las dos furgonetas, también atribuidas a la misma persona, sin que conste de forma fehaciente si, además de los destrozos en los vehículos, también pudo acceder a una pequeña caja para cambio que se encontraba en las oficinas de una empresa.
Resta añadir que, al final de la mañana del pasado martes, dejó la furgoneta que se había llevado en los aparcamientos.
Un santacrucero de unos 35 años de edad con problemas de drogadicción
Se sabía que su detención era una cuestión de tiempo, dado que se le identificó plenamente desde que protagonizó la sonada sustracción de un taxi en el exterior del aeropuerto Tenerife Norte sin percatarse de que en su interior se encontraba un bebé. Sin embargo, no ha sido hasta 10 días después cuando se ha logrado el arresto, a buen seguro porque ha tenido la precaución de no aparecer por donde suele. Esa inmediata identificación del ladrón de Los Rodeos se debe a la buena memoria de uno de los agentes asignados desde un primer momento al caso, dado que el hoy detenido es un viejo conocido en las comisarías de la Isla. Detrás de estos hechos se encuentra un santacrucero de unos 35 años de edad con antecedentes conocidos por drogadicción.
Sea como fuere, tuvo suerte. Porque introducirse ilegalmente en un aeropuerto español estando vigente el nivel cuatro de alerta antiterrorista pudo costarle la vida. Ni más ni menos.




