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“La gente tiene que saber que si al fin se demuele el edificio de Las Teresitas sin recuperar lo que costó, será por culpa de Bermúdez”

Carlos Garcinuño, exedil de Urbanismo de Santa Cruz, cesado de su cargo a petición de su propio partido (PP), reitera que votó en contra del expediente que adjudicó el derribo “en conciencia”, porque está convencido de que “es irregular”
Foto de ANDRÉS GUTIÉRREZ

Lamenta no poder terminar proyectos como el de un frente litoral único desde el Palmetum hasta Las Teresitas o disfrutar de los cambios que, asegura, deberían empezar a notarse en la planificación de la ciudad en los próximos meses. Admite que peca de idealista cuando cree que los intereses de la ciudad están por encima de los de partido, e insiste en que su defensa del conocido como mamotreto es la defensa de ese interés de la ciudad. Carlos Garcinuño, exedil de Urbanismo de Santa Cruz, cesado de su cargo a petición de su propio partido (el PP), reitera que votó en contra del expediente que adjudicó el derribo “en conciencia”, porque está convencido de que “es irregular”. “El único culpable de que se destruya el patrimonio municipal tiene un nombre, y ese es el de José Manuel Bermúdez”, dice.

-El edificio de aparcamientos de Las Teresitas cuenta con una sentencia firme de derribo que el Ayuntamiento está obligado a ejecutar. ¿Por qué esa defensa de un edificio que podría acarrearle problemas con el juzgado?

“Yo no entro a valorar la sentencia, en ningún momento lo he hecho. No le reprocho nada a la justicia o al denunciante, a pesar de que sabemos que fue a lo penal con el único interés de agravar el daño. El único reproche que hago en este asunto es al Ayuntamiento y a su máximo responsable (José Manuel Bermúdez), porque en el momento en que salió esa sentencia, tenía la obligación de defender el patrimonio municipal. Ese edificio costó ocho millones de euros, dinero de todos los chicharreros. Lo que no se puede es estar tres años callado, tenía la obligación de defenderlo antes y la tiene ahora. Esa obligación no la hemos perdido nunca y eso es lo que yo defiendo”.

-¿Por eso vota en contra del expediente de adjudicación del derribo del mamotreto?

“Voto en contra porque creo que se está llevando el expediente de forma irregular, que se han añadido cosas que no estaban en el proyecto que se había aprobado y porque entiendo que esas obras, en este momento, no son autorizables. La obligación del Ayuntamiento es defender su patrimonio, que es el nuestro”.

-Pero el Ayuntamiento también debe cumplir con las sentencias judiciales…

“O no”.

-¿Qué quiere decir?

“Pues que, a lo mejor, esta sentencia no es posible cumplirla. Lo que digo es que si después de agotados todos los mecanismos judiciales, como hace cualquiera para defender su patrimonio, no queda más remedio que demolerlo, entonces, lógicamente, se hace. Pero primero hay que agotar todas las vías que tiene el Ayuntamiento para defender su patrimonio”.

-Usted defiende que el Ayuntamiento no ha hecho todo lo posible, pero el alcalde asegura que sí…

“No lo ha hecho nunca. No lo hizo de entrada y ni siquiera cuando tenía un informe sobre la mesa, a principios de abril de 2015, cuando se le dijo que había que personarse inmediatamente. Lo que hizo fue guardarlo en una gaveta, porque eso no le ayudaba políticamente a ganar unas elecciones. Ha sido después que hemos conseguido la personación, presionando. Ese mismo informe se elevó en noviembre de 2015 oficialmente y al final se consiguió en mayo de 2016, en contra de la opinión de la asesoría jurídica, y, de una forma chapucera, fuimos a pedir la personación en la causa”.

-¿A qué se refiere con chapucera?

“Pues a que prácticamente iniciábamos la petición reconociendo que era extemporánea. Eso es lo mismo que decirle al juez que vengo tarde y, no contento con eso, además le adjunto el proyecto de demolición, es decir, que casi que prefiero tirarlo. Al final, después de que nos dijeran que no y recurrir, la Audiencia nos dijo que sí hace dos meses”.

-¿Está siendo la Audiencia Provincial más receptiva con las peticiones del Ayuntamiento que la jueza de lo penal, encargada de la ejecución de sentencia?

“No valoro las actuaciones de la Justicia, lo que sé es que tenemos la posibilidad de personarnos y el Ayuntamiento no lo ha hecho y, además, no lo va a hacer”.

-El Ayuntamiento niega ese extremo…

“Ya lo sé. Pero, si eso es cierto, que me digan en calidad de qué están presentados, qué documentos han llevado al juzgado… porque si tu te personas es para algo, solo para cumplir una sentencia no tiene sentido. Si te dan la posibilidad de personarte y decir que eres el titular del bien, y que no estás condenado, que es la clave de todo esto, y estás colaborando con la justicia sin ser condenado y sin ser resarcido del bien patrimonial, o sin que tengas las garantías de que una vez demolido lo vas a recuperar, son cosas que hay que ponerlas de manifiesto. Incluso ir más allá”.

-¿Ir más allá en qué sentido?

“Una de las sorpresas que me llevé cuando entré en la Gerencia de Urbanismo es que no hay ningún informe técnico sobre la situación de ese edificio. Como el Ayuntamiento nunca se personó, no hay ningún argumento técnico que explique si el edificio es legal o no, si se puede legalizar o no. No nos olvidemos de que la sentencia de la Audiencia Provincial dice que la demolición deberá ser total siempre que no haya planeamiento que permita la legalización de, al menos, la parte que no invade servidumbre. En el fondo, es una vía para defender el bien y no hay informe técnico alguno que diga eso. Nunca nadie dijo: el bien es mío”.

Foto de ANDRÉS GUTIÉRREZ

–Eso señala directamente al anterior concejal de Urbanismo, el socialista José Ángel Martín, que además era el denunciante…

“Es cierto que el concejal de Urbanismo era el responsable de defender el patrimonio, pero el responsable máximo del Ayuntamiento era el mismo, antes y ahora, que es José Manuel Bermúdez. Por tanto, la gente tiene que saber que si se demuele ese edificio que costó ocho millones de euros, lo va a demoler José Manuel Bermúdez, y lo hace sin pelear al menos por recuperar ese dinero. Solo me retractaría de estas afirmaciones si se hubiera hecho todo lo que se tiene que hacer. En ese caso, sería el primero en aceptar que no se puede hacer nada, pero lo que me cuesta mucho creer, o aceptar, es que uno no utilice todos los argumentos legales que tenga para defender su patrimonio”.

-¿Y qué argumento debería haber utilizado el Ayuntamiento a su juicio?

“La sentencia habla de planeamiento que pueda legalizar el edificio, y el Ayuntamiento, hasta en tres ocasiones ha ratificado que en la cabecera de playa va un aparcamiento subterráneo. Lo hizo en 2004, en 2013 y lo acaba de volver hacer en el Plan Especial de Las Teresitas; por tanto, ha expresado la voluntad inequívoca de que allí va un aparcamiento y eso no se lo ha contado al juez”.

-El Ayuntamiento defiende que sí y que el juzgado ha rechazado cualquier tipo de argumento…

“No es cierto. El Ayuntamiento a lo que se ha dedicado es a enviar copias de informes y de planes especiales, pero sin exponer argumentación alguna y a la Audiencia no ha ido nada eso”.

-¿Por qué defiende con tanto empeño una causa que le ha acabado costando el puesto cuando el resto de compañeros han acatado que es una sentencia que están obligados a cumplir?

“Es verdad que hay gente que me ha dicho que me he inmolado. Que tenía que haberme quedado, que la responsabilidad de seguir trabajando en lo que estaba haciendo era mayor, pero, insisto, voto en contra de un expediente que creo que viene mal, con errores graves, que va más allá del estricto cumplimiento de la sentencia y tengo que votar en conciencia. Además, pedí que lo dejaran sobre la mesa para pedir un informe y si al final venía de forma impecable, no iba a poder votar en contra. En ese caso, si no me gusta lo que estamos haciendo, me voy. Que los demás compañeros lo asuman es una pregunta que deben responder ellos. Lo que sí tengo claro es que yo he luchado para defender, dentro de la legalidad, el patrimonio municipal. Las sentencias ni las he valorado, ni he puesto en discusión su ejecución”.

-Hay voces que dicen que ese voto en contra fue la gota que colmó el vaso de la paciencia del alcalde, con el que mantuvo numerosos enfrentamientos…

“He tenido distintos puntos de vista con el alcalde, pero siempre los hemos ido solventando, eso no es nuevo. Si alguien esperaba que yo estuviera aquí para decir a todo que sí, se equivocó”.

-¿Esperaba más de su partido?

“Tengo que reconocer que en este asunto no he sido capaz de convencer a mi grupo de que teníamos que diferenciarnos en esto. De que, a lo mejor, teníamos una oportunidad de mostrar a los ciudadanos que a veces las cosas no son cómo parecen y de que, desde luego, se podía hacer otra política en Santa Cruz. A lo mejor puede ser un fracaso mío, lo admito. Lo que sí es verdad es que he recibido muchas muestras de apoyo de gente que comulga conmigo en estas cuestiones. No se si esto sirve para que haya un cambio de tendencia, pero espero que sirva para que al menos la gente se dé cuenta de que las cosas no son exactamente cómo nos las cuentan”.

-Usted ha dicho públicamente que el PP se ha sometido a CC, en esta, y en otras cuestiones…

“Creo que hemos sido demasiado buenos compañeros de viaje. Que conste que no estoy en contra del pacto, que creo positivo para Santa Cruz, pero una cosa es un pacto y otra distinta es el entreguismo”.

-¿Cuándo va a entregar su acta de concejal?

“Ya dije que la entregaré en tiempo y forma. Puede ser una semana o un mes. Aún no lo sé. Primero espero que el partido me llame. Ni siquiera sé si tengo abierto un expediente disciplinario. Después hay cuestiones de las que estoy pendiente dentro del Ayuntamiento y hasta que no las resuelva, no entregaré el acta”.

-¿Cuál es el futuro de Carlos Garcinuño?

“Ya tengo abierto el despacho y estoy trabajando, y en política nunca se sabe”.

-¿Le quedan ganas de seguir en política?

“Me hubiera gustado terminar estos dos años y sacar más cosas de la ciudad. Me he dado cuenta de lo lenta y pesada que es la Administración y que priman los intereses políticos muy por encima de la ciudad”.

-¿No peca usted de ingenuo políticamente hablando?

“Puede. Aunque creo que todos los intereses son compatibles, pero cuando prima uno sobre otro, ahí, si tiene que primar uno, debe ser el de la ciudad y no el del titular que sale en el periódico. Me queda la tristeza de no seguir trabajando, de intervenir en mi ciudad, porque creo que se iban a empezar a notar, y espero que eso no cambie”.

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