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Los héroes que salvan a elefantes y rinocerontes de la extinción

El documental sigue a los conservacionistas, científicos y activistas que luchan contra los cazadores furtivos. / Cedida

Los amores de juventud suelen ser los que marcan la vida de las personas. Son los que más se idealizan y, en ocasiones, los que duran para toda la vida. Este es el caso de Kate Brooks, fotoperiodista estadounidense. Conoció al fotoperiodismo en la universidad y confiesa que se enamoró de él con 17 años. “Muchas veces solo me interesaba la fotografía, pero luego comencé a sentir que tenía más que decir de lo que podía expresar con una imagen así que gravité hacia el cine”.

Desde entonces, la estadounidense no ha parado de dar luz a numerosos conflictos sociales en varios países del mundo. Aunque en los inicios de su carrera se orientó más hacia las temáticas de índole social, desde 2010 ha experimentado con temas medioambientales. Fruto de esa incursión estrena este año The Last Animals.

Ficmec y la Fundación CajaCanarias acogerán el estreno en España de este documental hoy, a las 20.00 horas, en el Espacio Cultural de la entidad en Santa Cruz. La itinerancia del festival medioambiental se ha puesto en marcha desde hace unas semanas y finaliza con este estreno y con la presencia de su directora en la sala.

Kate Brooks, durante el rodaje de The last animals. / Cedida

Kate Brooks aprovechará su visita para charla sobre su película con el público asistente. “Me siento muy honrada por la invitación. No solo por ser Ficmec, el primer festival de cine ambiental más antiguo de Europa sino también por la belleza de las islas. Dada la proximidad a África, creo que la película impactará a todos los que asistan”, afirma la directora en exclusiva para DIARIO DE AVISOS.

En el continente vecino, existe “un extraordinario grupo de personas que se esfuerzan por salvar a los últimos animales del planeta”. “El documental sigue a los conservacionistas, científicos y activistas que luchan contra los cazadores furtivos y los traficantes internacionales para proteger a los elefantes y los rinocerontes de su extinción”, explica Brooks.

The Last Animals examina de manera intensa la respuesta mundial a esta masacre y las medidas desesperadas para rescatar genéticamente a los rinocerontes blancos del norte que están al borde de la extinción. Su directora asegura que ha sido descrita por los críticos como dramática, sobria y sorprendente. “El documental fue rodado durante tres años en cuatro continentes y en cinco idiomas. Pone de relieve las heroicidades de estas personas que tratan de proteger a los últimos animales, pero también muestra lo mortífero del tráfico de animales y que los principales grupos criminales están detrás de este comercio”, cuenta la fotoperiodista.

“En 2010, después de incorporarme a una unidad de evacuación de emergencia en el aeródromo de Kandahar en Afganistán, me tomé unas largas vacaciones en Kenia. En el Maasai Mara, entre la majestuosa belleza y grandeza de los espacios abiertos y las magníficas criaturas, fue donde pude encontrar paz y consuelo, y sanarme de la inhumanidad que había presenciado”, comenta y describe que ver una manada de elefantes cruzar delante de sus ojos por primera vez “fue algo espiritual”. “Me recordó que a pesar de toda la destrucción humana en el planeta, sigue habiendo un orden natural”.

Desde entonces, Brooks tuvo claro que quería trabajar en temas medioambientales aunque no tenía claro cómo hacerlo. Algunos años más tarde, empezó a investigar sobre la caza furtiva. “Cuando era compañera de Knight Wallace en la Universidad de Michigan investigué el tema y vi historias que corrían en torno a la oleada de masacres de elefantes, pero fue olvidado en su mayor parte. Sentí que no tenía más remedio que coger mi cámara y tratar de contar su historia”, asegura.

La caza furtiva puede parecer un tema que no afecta al viejo continente europeo, sin embargo Brooks tiene bastante claro que “es necesario que los europeos entiendan la complejidad de este tema, que debe detenerse la venta legal de marfil en Europa y que las leyes contra este tráfico sean endurecidas”.

La fotoperiodista estadounidense explica que el comercio ilegal de animales tiene un bajo riesgo y una alta recompensa, “por lo que para los criminales es una manera fácil de ganar y blanquear dinero. Este es un problema mundial que requiere una solución global y unida”, concluye.

Kate Brooks, una fotoperiodista y cineasta ‘todoterreno’

Kate Brooks no se ha limitado a la temática medioambiental como ya se ha mencionado. Uno de sus primeros trabajos fue rodado en Rusia donde exploró la situación de los huérfanos del país. “Después de todos estos años sigue siendo una de las historias más horribles que he cubierto. Solo pude seguir adelante una vez que las condiciones de vida de los niños que fotografié había mejorado drásticamente”, comenta. Pero tras cubrir conflictos armados en países como Afganistán, Irak o Pakistán la trayectoria de la fotoperiodista se dirigió hacia el mundo medioambiental aunque también con un espíritu de denuncia.

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