
El boxeo canario volverá a ser protagonista en Estados Unidos a través de su pionero en tierras norteamericanas, el tinerfeño Adasat Rodríguez. El Toro, que fue el primer canario que peleó en Estados Unidos, allá por enero de 2016, aceptó en estos días una propuesta para enfrentarse este próximo viernes al ex campeón mundial Peter Quillin en el Hard Rock Hotel Casino de Las Vegas.
Después de la experiencia que vivió frente a Caleb Plant (todavía invicto tras 15 peleas profesionales) en Los Ángeles, Adasat volverá a cruzar el charco para marcharse al oeste de Estados Unidos a seguir haciendo historia. Y es que el tinerfeño, que doblegó hace pocos meses al rumano Paraschiveanu por el título WBC Mediterráneo, se quita al mal sabor de la anulación del combate que tenía previsto para el 16 de este mes en Liverpool ante Martin Murray.
Quillin no será un rival fácil para el tinerfeño. Kid Chocolate acumula un récord de 32 victorias (23 de ellas por nocaut) y una única derrota, precisamente en su último combate, en diciembre de 2015, en el primer asalto de su duelo con Daniel Jacobs cediendo la corona mundial del peso medio versión WBA.
“Estas son las oportunidades que hay que coger, tengo 30 años y me encanta lo peligroso, me encanta lo peligroso y hay que estar dispuesto para esto, el boxeo profesional está hecho para peleas así”, señalaba ayer un más que motivado Adasat al término de su entrenamiento matinal. El doble campeón de España del peso semipesado, reconocía que vencer a Quillin será difícil “pero voy a ir a por todas, si gano… cojonudo. Es lo que me gustaría, el tipo es un boxeador complicado, pero no voy a esperar a que nadie me haga una carrera a mi edad, yo lo he visto, es un muy buen boxeador, pero a estas alturas uno coge las peleas que quiere coger y esta es más que apetecible”.
Adasat no quiso valorar la opinión de los que le dan perdedor antes de que se celebre el pleito. “La gente que diga lo que quiera, hay que tener amor al boxeo para aceptar estas oportunidades, prefiero esto a quedarme en España para pelear ¿con quién? Todos los boxeadores sueñan con llegar a Las Vegas y mira ahora, se me han abierto estas oportunidades. La gente que diga lo que le de la gana, el día de mañana muchos dirán que les hubiese gustado pelear en Las Vegas. Prefiero ir allí que pelear aquí con un paquete”, sentenció el boxeador tinerfeño.




