Granadilla de Abona

La seguridad, clave para el balizamiento de El Médano

La instalación del campo de boyas que separa la zona de baño de las actividades deportivas, también diferenciadas entre sí, ha supuesto una inversión de 127.000 euros

Plano donde se aprecian las diferentes zonas habilitadas para el baño y para los distintos deportes náuticos. DA

El balizamiento marítimo de las playas de El Médano y Leocadio Machado permite el baño en un gran área de 59.000 metros cuadrados, la de mayor superficie de todas las zonas delimitadas por el nuevo campo de boyas. En ella se prohíbe la práctica de cualquier deporte náutico, que dispondrán de su espacio concreto, y cuya situación queda ordenada en función del riesgo, de menor a mayor, según la proximidad de los bañistas.

Así, el bodyboard-surf cuenta con un pasillo de 4.350 metros cuadrados; los windsurfistas disponen de un ancho de mar de 19.000 metros cuadrados, mientras que la práctica de kitesurf, de mayor complejidad y que requiere el uso de cometa, se desarrolla en una extensión sin delimitación en el punto más alejado de la zona de baño.

El Ayuntamiento de Granadilla de Abona recordó ayer que para la práctica de las actividades deportivas se ha tenido en cuenta la zona protegida de la Reserva Natural Especial de Montaña Roja, que goza de máxima protección. De la misma forma se han establecido medidas para no dañar el hábitat de sebadales. El balizamiento marítimo con campo de boyas de las dos playas, que es pionero en España, tal como adelantó este periódico el pasado domingo, ha supuesto una inversión superior a los 127.000 euros, aportados por el área de Turismo del Cabildo, aunque la redacción del proyecto corrió a cargo de la Concejalía de Medio Ambiente.

El estudio surgió debido al auge experimentado por los deportes acuáticos en los últimos años en la bahía de El Médano y la gran afluencia de practicantes, lo cual obligaba a tomar medidas para evitar accidentes con los bañistas.

“Esta actuación es fruto del trabajo conjunto entre administraciones públicas y los practicantes de estos deportes acuáticos, en aras de poder compatibilizar adecuadamente los usos entre ellos y los bañistas”, explicó el concejal Marcos González, que ha participado en varias reuniones con las diferentes empresas del sector instaladas en la costa granadillera, que se implicaron en el establecimiento de las zonificaciones.

Desde el área de Medio Ambiente ya se trabaja en un vídeo explicativo para informar a la población y a los aficionados a estos deportes de la novedosa apuesta y de sus distintas delimitaciones. Además, el Ayuntamiento tiene intención de impulsar la segunda fase del proyecto, la de regulación de las actividades deportivas náuticas atendiendo a criterios de seguridad, legalidad y calidad. También está estudiando la posibilidad de la modificación de la ordenanza municipal de playas, “porque la realidad cambia y hay que dar cabida y afrontar las nuevas demandas”, explicó el concejal de Medio Ambiente.