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Resina para sellar las filtraciones del mar en el túnel de la Vía Litoral

El Ayuntamiento de Santa Cruz asume el arreglo y pide al Gobierno de Canarias que incluya en el convenio pendiente para esta vía los costes extra de mantenimiento que está afrontando
El Ayuntamiento de Santa Cruz es el titular del túnel de la Vía Litoral. / Sergio Méndez

Los conductores que a diario pasan por el túnel de la Vía Litoral capitalina han comprobado la existencia, prácticamente permanente, de charcos en su interior. Se trata de filtraciones de agua salada que, están afectando tanto a la seguridad de la calzada como al mantenimiento de los vehículos. Por este motivo, el Ayuntamiento de Santa Cruz, titular de la vía, aunque competencialmente su mantenimiento corresponde además al Cabildo y al Gobierno de Canarias, tras la reunión mantenida ayer con estas dos administraciones, ha asumido la ejecución de la obra destinada a paliar la presencia de estas filtraciones.

Concretamente, tal y como explicó el edil de Servicios Públicos de Santa Cruz, Dámaso Arteaga, “al parecer, las filtraciones se están produciendo a través de la junta que está por debajo de la losa que sustenta la vía, que está entre tres y cinco metros por debajo del nivel freático, un problema que, por otra parte, se está reproduciendo en la vía que construye ahora mismo el puerto”. La solución pasa, detalló Arteaga, por inyectar unas resinas en la junta, una intervención que debe realizar una empresa especializada, con la que ya se ha puesto en contacto el Ayuntamiento y cuya ejecución podría estar lista en algo más de un mes.

Según explicó el edil de Servicios Públicos, mientras tanto, “iremos realizando otras actuaciones de más urgencia como la limpieza del pavimento, que está compuesto por un asfalto más poroso y que nos obliga a realizar un mantenimiento más intenso”. Ya se ha procedido a la limpieza de imbornales y de los desagües de la vía para mejorar la salida del agua que se acumula en la calzada.

Como detalla el concejal, “se trata de tareas más a corto plazo hasta que podamos resolver el problema de la filtración con la inyección de las resinas”. Esto último, matiza Arteaga, se hará bajo la supervisión del Ayuntamiento y el asesoramiento técnico del Gobierno de Canarias, “cuyos expertos son los que nos tienen que decir qué hacer y cómo hacerlo”.

La presencia de charcos en el interior del túnel es prácticamente continúa. / DA

Arteaga sí que quiso aclarar que, aunque el Ayuntamiento esté dispuesto a hacer esta intervención, con el coste que conlleva, ha solicitado que, a cambio, el Gobierno de Canarias, que aún no ha suscrito el convenio por el que las tres administraciones comparten la responsabilidad de la Vía Litoral, incluya en el mismo, los costes extras de mantenimiento que está suponiendo esta infraestructura.
“No sabemos si esta medida será 100% eficaz y tampoco cada cuánto tiempo tendremos que realizarla. Evidentemente se trata de un mantenimiento extra que va más allá de las cuestiones ordinarias que ya realizamos como en cualquier otra vía del municipio”, añadió Arteaga.

Recuerdan desde el Ayuntamiento que la titularidad de la vía es municipal pero que la obra por la que se ejecutó el túnel fue declarada de interés regional y que, a través del convenio que el Gobierno de Canarias aún no ha firmado, el Cabildo se hacía cargo del control del túnel a través de su centro insular de carreteras. “Es una vía de la que somos responsables las tres administraciones, por eso, pedimos al Gobierno de Canarias que sea consecuente y firme el convenio con ese reconocimiento al añadido de mantenimiento que supone para nosotros de manera ordinaria”.
Arteaga también aclaró que, paralelamente a las actuaciones, se va a encargar un estudio a los técnicos municipales para que detallen qué es lo que ha llevado a esta situación en el túnel y se diriman las posibles responsabilidades. “Ya sabemos que es una filtración, lo que queremos saber es por qué se produce, si es por una mala ejecución de la obra o es algo inherente al desarrollo de la propia estructura”, concluyó Arteaga.

En cualquier caso, los técnicos municipales, han detectado que el agua se infiltra y aflora por el pavimento hasta acumularse en el punto más bajo de la calzada sin que sea recogida por los elementos de captación. Esto se debe a que en el acuerdo vertical cóncavo donde se produce el cambio de pendiente del pavimento, existen tramos de pendiente nula. De este modo, las aguas de escorrentía, especialmente de caudales pequeños, no circulan hacia los buzones de la red de drenaje y, consecuentemente, se produce el estancamiento del agua y los charcos. De ahí que se hayan llevado a cabo acciones de urgencia para mejorar el filtrado de esta acumulación de agua.

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