
Domingo necesita de sus hijos para levantarse de la cama y también para salir de casa, una vivienda rodeada de escaleras que le impiden usar la silla eléctrica, que debe dejar en un cuarto que un vecino le presta y que coge cuando llega hasta la carretera. Fotos: FRAN PALLEROTal y como se había comprometido, el Ayuntamiento envío, ayer, a los técnicos de accesibilidad del Consistorio y Sinpromi para evaluar la posible actuación integral en la calle Pandora de La Alegría, en la que vive Domingo Negrín, quien tiene graves problemas de movilidad al tener las piernas amputadas y vivir en una calle llena de escaleras. El resultado, tal y como ya esperaba la familia de Negrín, fue desalentador. “No hay posibilidades técnicas de intervenir de forma integral en esa calle para mejorar la accesibilidad”, explicó ayer a DIARIO DE AVISOS el concejal del área, Carlos Correa. “Las técnicas visitaron la calle y comprobaron que, dado el ancho de la misma y el elevado grado de desnivel que existe, es imposible aplicar una solución que cumpla con la ley de accesibilidad ya que los desniveles de las rampas superarían el 20%”. El edil detalla que, en estos momentos, las únicas soluciones para la familia de Domingo pasan por ayudarlos a buscar una casa en otro sitio o por la adquisición de una silla salva escaleras. “Esta es la única opción técnica que en estos momentos se puede ofrecer”, añadió Correa.




