
Por Adrián Mesa
El Cabildo de Tenerife presentó ayer los resultados del estudio de retorno social de la inversión en Barrios por el Empleo: Juntos más Fuertes en 2017, elaborado por Grupo Innovaris. Según el informe, el proyecto, que contó con 2,5 millones de euros de presupuesto, devolvió una media de 3,24 euros por cada euro invertido, lo que suma un total de 8.371.703 euros. O sea, 5,8 millones de beneficios.
Los detalles del documento fueron presentados por el presidente de la institución insular, Carlos Alonso; el vicepresidente económico, Efraín Medina; el consejero de Empleo, Leopoldo Benjumea, y el coordinador de la consultora, Sergio Suárez. Este último explicó que, aunque no se deben tomar estos datos como estadística pura, “invitan a pensar que tiene una rentabilidad social importante”.
Si se disgrega el retorno, el 87,5% vuelve a las administraciones públicas, el Estado y el Gobierno de Canarias, mientras que para los participantes de Barrios revierten 1.041.702 euros (12,44%) y para cada familia, la suma de 2.073; al tejido empresarial repercute una media de 1.476 euros. Las instituciones se beneficiaron, sobre todo, del ahorro en gasto social, ya que una persona desempleada que consigue trabajo deja de recibir ayudas y empieza a cotizar a la Seguridad Social. En cuanto a los trabajadores, Carlos Alonso espera que el beneficio sea mayor cuando se mejoren las condiciones laborales desde la Administración central y subrayó que la inversión devuelta al sector público “nos beneficia a todos”.
Los cálculos, como declaró Suárez, no son exactos porque hay factores que son intangibles, como el cambio de actitud ante el desempleo. Para asignarles un valor económico a elementos que no lo tienen se utilizó el análisis SROI. El estudio se basó en la encuesta a 209 beneficiarios e informes oficiales para desarrollar los indicadores más objetivos posibles, como el número de personas que no necesitan asistencia psicológica.
Sergio Suárez destacó la recuperación de la confianza de los empresarios, tanto en los sistemas de reinserción como en el tercer sector. “Los programas laborales suelen ser insuficientes”, explica, pero el del Cabildo se caracteriza por la formación del empleado de acuerdo al perfil que busca la empresa, funcionando de puente entre ambos.





