
Los miembros del Consejo Canario de Cultura han conocido hoy el borrador del Plan Canario del área, un documento que marcará la estrategia del sector en los próximos años y que parte de un diagnóstico que contiene elementos preocupantes, como el bajo índice de consumo cultural en las islas.
El borrador del Plan Canario de Cultura 2018-2022 ha sido presentado en una reunión en Santa Cruz de Tenerife con el consejero de Turismo, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, Isaac Castellano, y los redactores del plan, José Luis Tabares, de Edei Consultores, y David Roselló, de Nexe Cultural.
El Consejo Canario de Cultura es un órgano consultivo integrando por representantes de las diversas áreas del Gobierno autonómico y del resto de administraciones públicas canarias con competencias en cultura, así como de profesionales del área en el sector privado.
El consejero Isaac Castellano explicó en declaraciones a los periodistas que una de las grandes virtudes de este borrador es que cuenta con el aval del conjunto del sector, pues más de 500 personas han participado en su elaboración, y el objetivo es “impulsar” el ámbito cultural en el archipiélago.
El Plan Canario de Cultura consta de tres ejes estratégicos y veinte transversales con más de 327 propuestas de acciones “fruto del trabajo desarrollado a lo largo de un año en múltiples mesas de trabajo” sectoriales, indicó el consejero.
Una vez culminado el borrador se remitirá el documento al Parlamento regional para ser sometido a la opinión de los grupos políticos, añadió Castellano, quien indicó que el plan parte de un diagnóstico respecto a la situación de la cultura en Canarias y a partir de ahí se establecen propuestas para mejorar.
En el diagnóstico el consejero apuntó que destaca “un dato ciertamente preocupante”, que es en general el bajo consumo cultural en el archipiélago.
Hay que contribuir a mejorar este aspecto y para ello una de las premisas es cambiar la política respecto a los espacios públicos culturales que dependen de la Comunidad Autónoma, agregó.
La idea es que no se trata de meros espacios para ofrecer espectáculos sino para impulsar la afición a las diferentes facetas del arte, manifestó Castellano, quien subrayó que en paralelo a las propuestas que plantea el plan el Gobierno regional trabaja en diversos programas en beneficio del sector.
Es el caso de los incentivos “importantísimos” para la producción de artes escénicas y de los programas de ayuda a la movilidad para el desplazamiento de artistas, uno de los elementos “limitantes” para el impulso de la cultura en el archipiélago.
David Roselló, de la consultora Nexe Cultural, señaló que, de acuerdo a las estadísticas que elabora periódicamente el Ministerio de Cultura en cuanto al consumo cultural en las comunidades autónomas, Canarias siempre figura en los puestos bajos probablemente por cuestiones como la insularidad, la educación y las facilidades a la hora de programar espectáculos.
En estos aspectos es donde hay “más trabajo” que hacer pero en todo caso, añadió Roselló, hay que partir de la educación, no de la mercadotecnia “ni de grandes fastos para que venga mucha gente”, sino desde la base, educar en escuela y familia “pero también a los adultos”.
A su juicio, en Canarias es preciso “subir el interés” por las actividades culturales y por la inquietud en este ámbito tanto para el consumo como para la práctica de estas disciplinas, aunque en este último factor las islas “salen mejor beneficiadas” en las estadísticas.




