
Hace casi 40 años, tres estudiantes catalanes de expresión corporal decidieron unirse y formar uno de los tríos más exitosos del humor español. Ellos eran Carles Sans, Joan Gràcia y Paco Mir, y a la compañía decidieron llamarla Tricicle. Llevan cuatro décadas encima de los escenarios regalándonos su humor inteligente y particular, basado en un lenguaje universal: el gestual. Esa ausencia de texto los ha aupado al podio de las mejores compañías de mimo cómico del mundo, abarrotando teatros de Europa y América con el que se considera su mejor espectáculo, Static. DIARIO DE AVISOS tuvo el placer de conversar con uno de sus miembros, Paco Mir (Barcelona, 1957), sobre la que será posiblemente su gira de despedida: HITS (Humor Inteligente, Trepidante y Sorprendente). Un recopilatorio de lo mejor de Tricicle que el público tinerfeño podrá disfrutar los próximos días 24 y 25 en el Auditorio de Tenerife.
-Cuarenta años son muchos y Tricicle continúa en la cresta de la ola. ¿Cuál es el secreto para mantenerse?
“No existe ningún secreto porque lo cierto es que hay muchísima gente que tiene tanto o más talento que nosotros, y a lo mejor no llega. En el mundo del arte mucho son los llamados y pocos los elegidos. Nosotros hemos conectado con el público desde el primer momento. Desde siempre la gente venía a reír y pasar un buen rato, sigue haciéndolo y sale del espectáculo más que satisfecha”.
-Es evidente que tras tantos años tienen una buena base de seguidores, pero ¿qué tal la conexión con las nuevas generaciones? ¿Ayuda que su humor sea de mimo, gestual, un lenguaje universal?
“Yo creo que conectamos con las nuevas generaciones porque todo se basa en la imaginación y, además, lo que más nos gusta es que nuestro público antiguo, que ya son abuelos, antes traía a sus hijos y ahora lleva a sus nietos. Entonces tienes a tres generaciones disfrutando de tus obras. Y tal vez no tengamos apoyo de los más jóvenes, pero puede que sea porque ya no salimos tanto en la televisión, últimamente, y no estamos en las redes sociales, que es lo que alimenta más su curiosidad. Pero en cuanto nos ven en directo se quedan enamorados”.
-Puede que esta sea su última gira. ¿Cómo la están afrontando?
“Bueno, como es una gira de cuatro años, los adioses no son muy definitivos. Si tuviéramos que estar deprimidos por cada adiós, no tendríamos ni un día sin estar tristes, porque nos despedimos de una ciudad casi cada día, cada semana. Ya sabes que los artistas dicen una cosa y después tienen la potestad de cambiarla. En principio sabemos que es nuestra última gira, pero al final haremos lo que nos dé la gana”.
-¿Qué ha sido lo más complicado a la hora de montar este nuevo espectáculo?
“La verdad es que lo más complicado ha sido la selección de los sketches. Y de hecho ha sido tan complicado que como parte del espectáculo hemos publicado 40 de ellos en la web para que el público vote lo que le gustaría ver. Otra cosa es que después lo vea [risas]. Pero vamos, al menos tiene una oportunidad de ver por dónde van los tiros”.
-Entones, utilizan también las redes sociales como forma de comunicarse con sus seguidores.
“Bueno, me refería más bien a otras redes sociales, porque Facebook se queda un poco anticuado. Ahora tienes que estar todo el día, día a día, contando lo que haces”.
-¿Podremos ver algún sketch inédito en HITS? Alguno que ni siquiera esté en la selección…
“No, lo que pasa es que sí que están retocados o algo cambiados. Porque alguno, por ejemplo, a pesar de que sigue funcionando perfectamente a lo largo del tiempo, sí que en algún momento hemos utilizado una tecnología antigua que ahora se queda obsoleta. De hecho, hay un sketch de unos ejecutivos del espectáculo Exit en el que sacábamos un fax. Ahora tú sacas un fax de una maleta y la gente dice: “Y este señor qué está sacando”. Por lo tanto, los hemos sustituidos por teléfonos móviles. Y también algunos están algo tocados, o recortados, para que puedan caber más sketches en el mismo tiempo de una actuación normal”.

-Como humorista, ¿qué opina de los límites del humor? Sobre todo en estos tiempos en los que vemos condenas contra la libertad de expresión.
“Lo de los límites del humor es siempre una teoría muy confusa. El humor ni se explica ni se excusa. El humor es el humor. Ofrece la oportunidad de ver cualquier cosa desde otro punto de vista que realmente le quita dramatismo. El pecado está en el que mira, en el que escucha, no en el que lo hace”.
-¿Se puede hacer humor con el procés catalán? Hay algunas situaciones que dan para un par de obras…
“Sí, yo creo que sí. Y de hecho en las redes sociales y en el WhatsApp siempre te llegan algunas cosas que están muy bien. Y es lo que te decía, que de repente desdramatizan una situación completamente absurda, y una broma bien hecha viene muy bien en un momento. ¿Que puede parecer incorrecta? Pues es que el humor siempre tiene que serlo. Creo que el humor necesita de sentido del humor para ser aceptado. No puede verse como una ofensa o una falta de respeto”.
–El humor también ha sido una vía, en ciertas circunstancias, para protestar ante algunas injusticias.
“Siempre se ha dicho que el humor es la política de los
desesperados. Es siempre una válvula de escape, a favor o en contra, claro”.




