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“Las rupturas son complicadas y más cuando tenemos un historial de vida digital”

La aplicación digital que tiene como nombre Instagram sirve para muchas cosas: compartir momentos, conocer artículos para su posterior compra de cualquier tipo de mercado, seguir a personas influyentes o a personajes públicos y cómo no, para ligar.
ROXANA GUTIÉRREZ

La aplicación digital que tiene como nombre Instagram sirve para muchas cosas: compartir momentos, conocer artículos para su posterior compra de cualquier tipo de mercado, seguir a personas influyentes o a personajes públicos y cómo no, para ligar.

Podemos decir que Instagram se ha convertido en el sitio más utilizado por los jóvenes y no tan jóvenes para intentar comenzar una relación personal con otra persona a través de sencillos pasos como ‘seguir a esa persona’, ‘hacer like a alguna fotografía’ o ‘mandar un mensaje directo’.

Para la psicóloga tinerfeña Roxana Gutiérrez, cada vez los usuarios de esta aplicación móvil dedican más tiempo utilizándola con el fin de conocer a alguien para comenzar una relación. Tanto hombres como mujeres e indiferentemente de la edad. “El uso de Instagram sirve para tener un primer contacto con la persona que nos interesa y conocer si la relación podría llevarse al marco más tradicional, con una cita en la que intercambiar información. Eso sí, las publicaciones que se comparten en la app ya dan una vista previa de cómo puede ser la persona tanto físicamente en sus diferentes etapas del día, como personalmente”, declara la psicóloga.

La evolución de la búsqueda de una pareja en Instagram la podríamos explicar en tres sencillos pasos. El primero el anteriormente mencionado, donde la persona interesada “busca respuesta de algún modo de la otra parte ya sea por los diferentes medios que puede utilizar en la aplicación”.

Si esta primera parte llega a buen puerto, se abre la puerta a un periodo en el cual la plataforma digital sirve para compartir los momentos juntos ante los seguidores con los que cuente cada uno de la pareja. “La publicación de fotos juntos, donde se pueden ver de viaje, en cenas, durante cualquier acción del día o compartiendo momentos románticos es una demostración de felicidad que quieren compartir con su entorno. El ser humano entiende que la felicidad se consigue en pareja y no en soledad y vivimos un momento en el que compartir la felicidad se ha convertido en una de los factores más importantes en nuestra vida y hay personas que deciden hacerlo de este modo”, explica Roxana, que también aclara que no es oro todo lo que reluce. “Estoy segura de que en algunas parejas que intentan vender su felicidad en Instagram su relación de pareja no funciona al cien por cien, no es idílica”.

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Pero no todo es positivo en cuanto a relaciones de pareja e Instagram, ni mucho menos. Uno de los principales problemas en cuanto a esta plataforma y los noviazgos son los celos. “Las celotipias son uno de los motivos principales de malestar en parejas y en Instagram tenemos elementos diarios para aferrarnos a discutir y sentir que otro podría ocupar nuestro lugar. No obstante, hay parejas que durante esta etapa lo que hacen es cerrar su cuenta de, de manera que no exista el riesgo de que pueda interferir otra persona en esa relación”, afirma la entrevistada.

Por último, hay parejas que saben convivir en este tipo de relación, sin dejarse influenciar por un ‘me gusta’ o un nuevo seguidor pero otras acaban rompiendo la relación. “Todas las rupturas siempre son complicadas, y más cuando tenemos que añadir nuestro historial de vida digital”, responde Roxana. Recuerdas todo lo que te hizo sentir feliz y diferente y todas aquellas publicaciones juntos parece que se venga en tu contra. Y de la misma manera que supimos desde nuestro teléfono móvil que dos personas comenzaron un nuevo amor, conoceremos que el amor llegó a su punto final.

“Sabremos que esto ha ocurrido si se eliminan todas las fotos que han tenido juntos, con el dolor que eso supone, se dejan de seguir, y sobre todo aumenta la ‘venta’ para indicar que vuelven a estar solteros, o mejor dicho, las publicaciones ahora están centradas en uno mismo y no en la pareja”, razona la psicóloga tinerfeña, que finaliza con que este método de ‘mejor solo que mal acompañado’, en Instagram, lo que hace es “frenar o esconder las emociones que genera una ruptura a cualquier persona, algo muy negativo. Es un proceso por el que toda persona tiene que pasar y no esconderlo detrás de una App móvil”.

Está claro que hay parejas que salvan estas situaciones, que saben convivir con las nuevas tecnologías, el sobrecontrol hacia la otra persona y las obsesión con las aplicaciones como Instagram, pero cada vez es mayor el uso de estas plataformas que están cambiando algo tan tradicional como las relaciones personales.

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