
Ni la Comisión de Memoria Histórica que preside el concejal de Cultura, José Carlos Acha, ni la de Servicios Jurídicos, de la que es responsable Marisa Zamora, habían recibido ayer notificación alguna del juzgado sobre el contencioso administrativo presentado por el abogado Eduardo Ranz y admitido a trámite, para que procedan informar sobre los pasos dados por el Ayuntamiento de Santa Cruz en el cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica así como que se pronuncien sobre la retirada o resignificación del conocido como monumento a Franco a base a la ley en vigor desde hace ya diez años. Ambos concejales se mostraron ayer cautos a la hora de pronunciarse al desconocer los términos de la denuncia de Ranz.
Acha dijo no tener constancia de la denuncia, “así que no podemos pronunciarnos al respecto”. Sin embargo sí que quiso aclarar que, “el Ayuntamiento viene cumpliendo con la Ley de Memoria Histórica desde hace muchos años, desde la época de Miguel Zerolo, cuando se procedió al cambio de nombres de varias calles”. El edil de Cultura insistió en que, “desde la Comisión hemos seguido dando pasos como el de encargar el estudio histórico sobre el callejero para dilucidar qué nombres se han de cambiar o el consenso alcanzado sobre la resignificación de la escultura de Juan de Ávalos, decisión ésta que será elevada por la Comisión cuando corresponda”, añadió.
Según Acha, la solicitud de información planteada por el abogado experto en la Ley de Memoria Histórica hace tres meses, fue atendida en tiempo y forma. “Nos llegó una notificación de una de las direcciones generales del Ayuntamiento, y fue a esa dirección general a la que enviamos nuestra respuesta con lo que estábamos haciendo y todo lo que se había hecho hasta el momento”.
Zamora por su parte detalló que sin la notificación prefería no pronunciarse puesto que desconocía el contenido exacto de la denuncia. Aún así, más allá de dar una respuesta legal cuando proceda, la edil apuntó que el conocido como monumento a Franco se le presupone un valor artístico, entre otras cosas, por quién es su autor, el escultor Juan de Ávalos, con numerosa obra realizada durante la época franquista. “En otros países este tipo de monumentos han sido redefinidos o resignificados”, añadió.
Desde el Cabildo, la consejera insular de Patrimonio Histórico, Josefa Mesa, apuntó que es la Comisión de Memoria Histórica del Ayuntamiento la que tiene que definir, con los informes técnicos correspondientes, si se está cumpliendo con la ley y si el monumento debe retirarse o resignificarse.
“Que el monumento se retire no significa que se destruya”, apuntó Josefa Mesa, quien añadió que “se puede ubicar en otro lugar y tampoco tiene porque meterse en Almeyda”.





