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“Mientras yo sea alcaldesa no se extraerán más áridos de Güímar”

Luisa Castro se muestra disconforme con las declaraciones de Wladimiro Rodríguez Brito, al igual que el consejero insular, Miguel Ángel Pérez que insiste en que “el Cabildo no contempla más extracciones”
La cantera de Antonio Plasencia, uno de los hoyos más grandes dejados por la extracción de áridos / F.PALLERO

“La solución a la regeneración de los barrancos de Güímar pasa por construir balsas de agua y seguir extrayendo áridos”, aunque matizando que “con restauración”. Estas declaraciones de Wladimiro Rodríguez Brito, exconsejero de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife (1995-2011) han levantado una polvareda de contestaciones similar a la que durante más de tres décadas levantó la extracción de áridos en el Valle de Güímar.

La alcaldesa de Güímar, la popular Carmen Luisa Castro, recordó ayer que “todas las fuerzas políticas han dicho que no pueden haber más extracciones en Güímar, y mientras yo sea alcaldesa no se sacarán más áridos de los barrancos”, añadiendo que “la sentencia habla de regeneración del terreno y nosotros tenemos un proyecto para llevar a Güímar hacia el progreso y desarrollo que creará puestos de trabajo. Que estas palabras las diga un exconsejero de Medio Ambiente ya deja claro lo que ha querido el Cabildo para Güímar”.

El actual consejero insular de Política Territorial, el socialista Miguel Ángel Pérez, también descarta la solución que propone Rodríguez Brito: “El Cabildo no contempla seguir extrayendo áridos en Güímar, lo hemos dicho alto y claro, y sobre utilizar uno de los agujeros como embalse, esa idea siempre ha estado ahí, pero a día de hoy nadie ha realizado un estudio para ver si es viable o no la construcción de esa infraestructura”.

Carlos Álvarez ejerció y ejerce la acusación particular en el caso Áridos / DA

El abogado Carlos Álvarez, que desde 2005 lleva la acusación particular del caso Áridos, ya sentenciado, fue muy claro al declarar que “las manifestaciones del señor Rodríguez Brito son dignas del lenguaje barato de medio ambiente y de la política de hacer mas daño al ecosistema.Es una vergüenza que un jubilado profesor de la Universidad de la Laguna, y un exconsejero recomiende incumplir el artículo 339 del Código Penal y diga que que esto no es un problema de jueces y abogados olvidando que estamos en un Estado de derecho”, recordando “la sentencia es ejemplar para que en el futuro los empresarios cumplan con las leyes y que nadie saque áridos o cualquier otro recurso minero olvidándose de que hay que cumplir con nuestras leyes medioambientales. Es un autentico disparate hablar de embalses de agua en un terreno que no se ha restaurado. Nuestra ley de protección del territorio no permite cambiar el uso de un terreno, sin previamente haber restaurado el ecosistema, máxime cuando encima hay una condena penal que obliga al restablecimiento del orden ecológico perturbado y lo que es peor, no se puede hablar sin información ni aval técnico que afiance estas disparatadas manifestaciones indignas de un exconsejero de Medio Ambiente”. “Güímar es un pueblo serio, no un pueblo que hay que seguir explotando, a sabiendas de que toda actividad clasificada necesita unos permisos, que los areneros condenados incumplieron con el único objetivo de llenarse sus bolsillos de dinero”, dice el letrado Carlos Álvarez que no entiende, como dos meses después del último auto del juez, todavía los condenados “ni hayan puesto el dinero ni se les mande a prisión”.

La balsa de Plasencia
Willy Acosta, presidente de la Comunidad de Regantes San Pedro, afirma que “no queremos mezclarnos con los areneros” pero no ve con malos ojos que las grandes huellas dejadas por la extracción de áridos puedan albergar balsas y terminar así “con el sistema arcaico del riego por manta”.

Acosta se refiere así al proyecto de Antonio Plasencia, el único de los cuatro areneros condenados en el caso Áridos que contempla una balsa de agua y plantación de olivos en su plan de rehabilitación en el hoyo más profundo en el barranco de Badajoz. El plan de regeneración del terreno que presentó Plasencia, que hoy tiene intereses agrícolas en Güímar (plátanos, mangos, aguacates y olivos), consiste en rellenar el 40% de la cantera con el acopio de tierra del que dispone en distintos lugares de la Isla. La regeneración del terreno terminaría con la construcción de una gran balsa sobre el millón largo de metros cúbicos que tiene la cantera justo al lado del barranco de La Ladera.

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