
Esta madrugada ha fallecido en el Hospital Alder Hey de Liverpool Alfie Evans, el bebé de 23 meses que sufría una enfermedad neurodegenerativa a quien habían desconectado el soporte vital a pesar de la oposición de sus padres. Así lo ha confirmado su padre, a través de las redes sociales.
Thomas Evans, de 21 años, ha explicado en su perfil de Facebook: “Mi gladiador ha rendido su escudo y ha desplegado sus alas a las 2:30. Absolutamente desconsolado. TE QUIERO MI CHICO”.
Tras una larga batalla legal para mantenerlo con vida, las autoridades decidieron a comienzos de esta semana retirarle el respirador artificial, en contra de la voluntad de sus padres, con la sorpresa de que continuó respirando sin ayuda.
El jueves y ayer viernes se convocaban concentraciones ante la Embajada británica en Madrid en solidaridad con el niño, ingresado desde 2016 en el Hospital Alder Hey. De otro lado, la asociación HazteOir.org y su plataforma ciudadana CitizenGO habían puesto en marcha en varias ciudades una campaña dirigida al embajador de Reino Unido en España, Simon Manley y al director del hospital, David Henshaw para que permitieran “que Alfie sea transferido a otro centro sanitario e incluso a otro país como piden sus padres para darle una oportunidad en la vida”.




