
Lleva desde 2004 al frente del consulado en la provincia tinerfeña después de llegar a la Isla en 1992. Proviene del mundo industrial y del sector de las aplicaciones informáticas, aunque también ha trabajado en promoción inmobiliaria y en orientación de empresas. Vivió cuatro años en Londres en los años ochenta y allí descubrió, a través de la publicidad, que Tenerife era uno de los grandes destinos vacacionales. Silvio Pelizzolo, milanés de 55 años, ha timoneado la gran transformación de un consulado que se ha visto obligado a adecuar el servicio a una población italiana que no ha parado de crecer en la Isla en los últimos años. Hoy, las dependencias consulares de la capital tinerfeña son, junto a las de Málaga, las más importantes del país transalpino en España. “Para mí es un honor representar a mi país y ayudar a los compatriotas que lo necesitan”, afirma como punto de partida de la entrevista.
-¿Qué trámites se realizan con mayor frecuencia en el consulado?
“La mayor parte de la actividad se centra, sobre todo, en la renovación de pasaportes, cambios de estado civil, nacimientos…”
-¿Ser cónsul honorario de Italia actualmente se parece en algo al cargo de hace 10 o 15 años?
“Antes estábamos en otro edificio, pero con la avalancha de visitas se bloqueaba el ascensor y terminamos por mudarnos a la actual sede [calle Cruz Verde], sin ascensor (sonríe), pero las colas llegaban desde la segunda planta hasta la calle: 200 personas todos los días. Se han tomado medidas para agilizar el trabajo porque hoy no sería posible sacarlo adelante con el método de antes. Se han implementado algunos avances como la página web, que permite realizar hasta 50 trámites desde casa. La gente ya viene con los formularios rellenos y el ingreso hecho del pasaporte, solamente le tomamos la huella. También tenemos call center nacional. Hablamos de 90.000 italianos registrados en Madrid y otros 80.000 en el resto. Es decir, 170.000 residentes fijos en España”.
-¿Y en Canarias?
“La cifra oficial es de 14.500 residentes en esta provincia, que son los que se han dado de alta en este consulado, requisito obligado para recibir los servicios consulares. Pero sabemos que son muchos más, el número puede rondar los 30.000, ya que a estas dependencias llegan cuando tienen que renovar el pasaporte porque tienen que salir de viaje. El mensaje que queremos transmitir es que se den de alta a través de Internet, que es un trámite muy cómodo que se puede hacer desde casa”.
-¿Qué explicación tiene ese boom de residentes italianos en Tenerife?
“Afecta a varios segmentos de población. Los jóvenes llegan en busca de una oportunidad laboral porque ven en esta isla una especie de tierra prometida, a través del boca a boca. También hay familias enteras que se trasladan con la idea de montar su negocio y arriesgan una inversión, y después hay un número importante de jubilados que están llegando ahora. El crecimiento tiene que ver con la crisis económica, los alquileres más baratos de aquí o con factores más sencillos como puede ser el ahorro de la calefacción”.
-Una realidad que se parece muy poco a la que se encontró en 2004…
“En aquel momento había alrededor de 3.000 italianos y el pasaporte se renovaba cada cinco años. Los trámites consulares eran mucho menores. El año anterior a disponer de la máquina de huellas dactilares se renovaron en Tenerife 2.000 pasaportes, que es una cifra muy importante”.
-¿Dónde se concentra la mayoría de la población residente italiana?
“En el sur de Tenerife. Hay empadronados 10.500 ciudadanos en Arona, 6.500 en Adeje y están aumentando mucho en Granadilla y San Miguel. También hay una importante presencia en Candelaria y en el Puerto de la Cruz. Llegan desde todas partes de Italia, tanto desde el norte como desde el sur”.
-Con estos datos, el consulado de Italia en Tenerife debe ser una prioridad para la embajada en Madrid…
“Totalmente. Tenemos una muy buena conexión con la embajada, que nos ayuda en todo. Tenerife y Málaga son los dos consulados más importantes en el país. Incluso superamos en tramitaciones a Madrid, algo en lo que influye la llegada de cruceros. En lo que va de año han llegado 74 trasatlánticos de las compañías italianas Aida y Costa. Hay días que coinciden dos y hasta tres en el puerto. Cada barco que llega tiene que pasar por el consulado, desde aquí tramitamos las llegadas y las salidas y revisamos la documentación y los certificados de seguridad y la tripulación”.
-Además de los trámites rutinarios, el consulado también se ocupa de las emergencias…
“Sí, cuando se produce un accidente, el 112 se pone en contacto con nosotros y tratamos de localizar a los familiares de las víctimas en Italia para informarles y, si es necesario, para que vengan. Esto es importante para dar seguridad al destino de Tenerife”.
-¿Crece la tendencia de los italianos que llegan a Tenerife de vacaciones y se quedan?
“Sí. El turismo italiano se ha duplicado en pocos años. En 2012 eran 80.000 visitantes al año y en 2016 subió hasta los 188.000 en Tenerife, que es un destino al que suelen volver, y el perfil del turista es atractivo porque, a pesar de que puedan venir con todo incluido, quieren salir a divertirse, a cenar fuera, buscan restaurantes con buenos platos y vistas al mar. Como los españoles, somos amantes del buen comer y nos gusta la cocina canaria. Hace unos días me decía el director de la Cámara que en un restaurante del norte pidió café y le trajeron la cafetera entera. Le pareció un gran detalle, se quedó asombrado”.
-La mayoría de los jóvenes que llegan, ¿en qué sectores laborales suelen emplearse?
“Sobre todo en restaurantes y hoteles. Suelen cubrir plazas en las que se exija el dominio de idiomas, aunque también influye el factor de la movilidad, porque un italiano que viene de fuera no le importa demasiado irse en un momento dado de Tenerife a Lanzarote. En cambio, para una familia de aquí es más complicado”.
-¿Tenerife es la isla canaria donde la colonia italiana es más numerosa?
“Sí. Siempre ha sido un destino más conocido en Italia, algo en lo que ha influido contar con el primer vuelo directo. Se le ve como un lugar exótico, no demasiado lejos y no demasiado caro. Como anécdota puedo decir que el anterior embajador, Leonardo Visconti di Modroni, pasó su luna de miel en la Isla. Aquí vienen muchos italianos de viaje de bodas”.
-Desde hace cuatro años el consulado también gestiona la delegación abierta de la Cámara de Comercio italiana en Tenerife. ¿Cómo está funcionando?
“Estamos satisfechos. Con la ZEC y las ventajas fiscales que ofrece Canarias ha aumentado el interés de los inversores, que suelen contactar a menudo con nosotros para que les asesoremos”.
-¿Hay movimiento de empresas para instalarse en las Islas?
“Sí. Colaboramos mucho con las autoridades de aquí, con el Cabildo, las consejerías, tenemos acuerdo con la Cámara de Comercio de Tenerife, con los empresarios… Creo que es bueno que los italianos vengan a invertir y que puedan desarrollar actividades empresariales porque eso supone crear puestos de trabajo”.
-¿Qué tipo de empresas se muestran más interesadas en invertir aquí?
“De todo tipo. De tecnología, de informática, de medio ambiente… Ha habido algunas que se han trasladado al completo aquí, porque allí para ir a trabajar se tardaba una hora y media en coche, con frío, niebla, nieve… Y aquí terminan a media tarde y a las cinco y media están haciendo surf en la playa. Es un nuevo modelo de vida. Hoy en día, con Internet, hay empresas de informática, asesores financieros, banca a distancia con clientes en diferentes partes del mundo”.
-¿En qué diría que se parece más Canarias más a su país?
“Más allá de parecernos más o menos, somos primos hermanos y nos complementamos”.
-¿Fue una decepción personal que no se materializara la inversión de empresarios italianos en el Circuito del Motor en Granadilla?
“Fue una pena porque había mucha ilusión en este proyecto. Ahora, lo importante es que pueda salir adelante para que la Isla cuente con estas instalaciones”.
-¿Le recuerda el drama de la inmigración que sufre su país desde el norte de África a la crisis de los cayucos de 2006 en Canarias?
“Sí, es una tragedia humana que se repite. Italia y España, a nivel europeo, colaboran mucho porque tenemos problemas comunes al ser la parte sur de Europa. Los países del norte no viven este fenómeno en primera línea. El último embajador vino con el cometido de estrechar aún más las relaciones con España porque en el contexto europeo tenemos que afrontar muchos retos conjuntos”.
-En septiembre se cumplirán 130 años de una de las grandes tragedias marítimas de Italia: el naufragio del barco Sudamérica en la bahía de Las Palmas de Gran Canaria en el que perecieron 79 italianos entre pasajeros y tripulación. ¿Habrá alguna conmemoración especial?
“Corresponde al consulado de Las Palmas, pero seguro que se recordará aquel suceso porque en años anteriores ya se ha oficiado algún acto en el cementerio. Fue un episodio que dejó la lección de solidaridad de mucha gente que ayudó en las tareas de rescate”.
En la distancia corta
-¿Es una tragedia nacional que Italia no dispute el Mundial de Rusia?
“Será difícil porque nos quedaremos huérfanos, pero es un problema también para los anunciantes, que no tendrán tanta audiencia”.
-¿Fue penalti lo de Buffón en el último minuto del Bernabéu?
(Sonríe) “No entiendo mucho de fútbol”.
-¿España e Italia se intercambiarán el sábado los 12 puntos de Eurovisión?
“¿Por qué no? Esperemos que sí, que sea recíproco”.
-¿Añadir piña a una pizza es un pecado?
“Lo vi por primera vez en Estados Unidos hace más de 30 años y encima la pizza estaba congelada. Es cuestión de gustos”.
-¿Qué plato italiano recomendaría?
“La lasaña, pero la de la mamá es siempre la mejor porque es la de toda la vida”.
-¿Una comida canaria?
“Me gusta todo, el potaje, el rancho, queso frito con mojo…”
-¿Rafaela Carrá debería ser nombrada embajadora en España?
(Sonríe). “Ya el año pasado estuvo en Pasión Italia, en Madrid, como madrina, lo cual fue un privilegio”.
-¿Cuál es su rincón favorito de la Isla?
“Suelo pasear por la mañana por Santa Cruz de Tenerife y a veces voy temprano a Las Teresitas a caminar y a darme un baño”.
-¿Qué lugar de Italia aconsejaría para visitar este verano?
“Milán, que es mi ciudad. Tiene un patrimonio histórico y cultural impresionante”.
-Cuál ha sido el mejor recuerdo en los 14 años que lleva al frente del consulado?
“Cuando alguien te da las gracias por una gestión, la buena colaboración con las autoridades locales y la labor de las trabajadores sociales de los hospitales, que son ángeles de la guarda”.
-¿Y el peor?
“La tragedia del derrumbe del edificio de Los Cristianos [dos de las víctimas eran italianas]. Contaba con todo el apoyo de la embajada pero aquí estaba solo. Aquello fue muy duro”.




