educación

Las solicitudes al Erasmus suben el 55% en los dos últimos cursos

Las peticiones de alumnos de la ULL para estudiar en Europa ascienden en este curso a 476, una cifra que crece pero que aún está lejos de las más de 1.100 plazas que se ofertan

Antonio Martinón y Carmen Rubio, ayer, en el encuentro con los medios. Laura Expósito

Las casi 700 solicitudes de estudiantes de la Universidad de La Laguna (ULL) al programa Erasmus para este curso 18/19, en sus dos variantes, estudios y prácticas, suponen un incremento de hasta el 55% respecto al curso 16/17, y de un 18% respecto al 17/18, según los datos aportados ayer por la vicerrectora de Internacionalización, Carmen Rubio, y el rector de la ULL, Antonio Martinón, en un encuentro con los medios de comunicación.

En concreto, el programa Erasmus Estudios, que financia una parte de las enseñanzas y estancia en una universidad europea, ha recibido para este curso 476 solicitudes. Sin embargo, los alumnos tinerfeños aún son “reticentes” a estudiar en el extranjero, reconoció Rubio, ya que, aunque el incremento experimentado en los dos últimos cursos ha sido importante, la cifra aún está lejos del total de más de 1.100 plazas que oferta la ULL.

Según explicaron el rector y la vicerrectora, el cambio del plan de estudios de licenciaturas a grados, el aumento de la exigencia del nivel de idioma en las universidades receptoras o, simplemente, una cuestión cultural, son algunos de los motivos por los que la cifra aún es baja, aunque está creciendo. Respecto al idioma, la vicerrectora recordó las becas prolingua que concede la universidad para realizar un curso en el centro de idiomas de la ULL, que cuenta 300 para este curso.

Mientras, el Erasmus Prácticas, que financia hasta tres meses de prácticas en empresas o centros de investigación en Europa, ha recibido para este curso 214 plazas, lo que supone hasta un 96% más que hace dos años. “Cuando llegamos, apenas se estaba desarrollando y le hemos dado un gran impulso”, apuntó Carmen Rubio.

La vicerrectora explicó que la mayoría de los estudiantes de la ULL solicitan plaza de Erasmus en universidades que ofrezcan docencia en inglés, y destacó el aumento de peticiones para países como Polonia, República Checa, Finlandia u Holanda. En base a todo esto, la universidad, según indicó, está inmersa en “un proceso de depuración de destinos”, evaluando “las universidades que no han generado movimiento, ni entrante ni saliente, de alumnos en los últimos años, al objeto de cerrar esos convenios para abrir otros nuevos” con países “más atractivos para nuestros estudiantes”.

Por otra parte, Rubio destacó los programas de movilidad que también existen en la actualidad con países de África y Latinoamérica, y con EE.UU., como el de mentoría internacional, a través del que un investigador de EE.UU. supervisa y orienta, vía online, a estudiantes de posgrado de la ULL que, al final del proceso, contarán con financiación para una estancia en EE.UU. La vicerrectora enfatizó, además, el nuevo programa de becas con Canadá y otro que se ha firmado con una universidad de Tokio (Japón).

Martinón y Rubio afirmaron que el objetivo es también “impregnar a la universidad de una cultura de internacionalización”, con actividades como seminarios online en otros idiomas o actividades del alumnado de aquí con el extranjero, entre otras. Además, unos de los retos de la ULL es convertir a Canarias en un punto de atracción de alumnos que estudian español, diferenciándose con una oferta de formación en español dirigida a ciencias de la salud o para comercio, explicó la vicerrectora.